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domingo, 27 de abril de 2014

El Evangelio según el Espiritismo (Libros que iluminan)



Por Marina Silva

Vengo, como en otros tiempos, hacia los hijos descarriados de Israel, a traeros la verdad y a disipar las tinieblas. Escuchadme. El Espiritismo, como en el pasado lo hizo mi palabra, debe recordar a los incrédulos que por encima de ellos reina la inmutable verdad: el Dios bondadoso, el Dios poderoso que hace que germinen las plantas y se eleven las olas. Yo revelé la doctrina divina. Como el segador, até en haces el bien esparcido en la humanidad, y dije: “¡Venid a mí, todos los que sufrís!”. 1
Este año conmemoramos el 150 aniversario de “El Evangelio según el Espiritismo” (ESE), la tercera obra básica de la codificación espírita. Por esa razón, inauguramos esta sección con dicha obra tan importante para los espíritas y con contenidos enriquecedores a cualquiera que la lea o estudie.
Las materias contenidas en los Evangelios pueden ser divididas en cinco partes: “los hechos comunes de la vida de Cristo, los milagros, las predicciones, las palabras que sirvieron de base para establecer los dogmas de la iglesia, y la enseñanza moral”. Las cuatro primeras “han sido objeto de controversias”, pero la última permanece inatacable. 2 Por esa razón, Kardec reúne en el ESE, textos pertenecientes a la última parte, los cuales pueden ser considerados como “un código de moral universal” que no distingue creencias. 3
El ESE, por tanto, es la esencia de la moral cristiana y es un desdoblamiento de la tercera parte de “El Libro de los Espíritus”. Profundiza lo que dijeron los Espíritus allí y sigue la estructura del Sermón del Monte, cuya lógica consiste en estudiar los hechos, traer una consecuencia y presentar la bienaventuranza por comprenderlo, todo expuesto con la metodología meticulosa de Allan Kardec. Pero hay que comprender que el ESE no es el Evangelio de los Espíritas, sino la explicación espírita de los Evangelios.
Está dividido en introducción y en 28 capítulos, cada uno ordenado en tres partes: 1) una cita del Evangelio, 2) la explicación de Allan Kardec de dicha cita y 3) una disertación de los Espíritus o comentarios, donde manifiestan los valores éticos y morales presentes en el fragmento evangélico y que representan mensajes de aplicabilidad, es decir, no se tratan de explicaciones teológicas sino epistemológicas, con conocimientos prácticos y filosóficos. 4
El Espiritismo es una ciencia filosófica con consecuencias morales, la religiosidad. Y es lo que presenta el ESE: La moral existencial. 4
En el ESE, tal como las demás obras de la codificación, Kardec tuvo el cuidado de no fundamentarse en una única información. Sometió todo a lo que llama de Control Universal de las Enseñanzas de los Espíritus (CUEE)5, bien explicado en la introducción de la obra. Los mensajes fueron recibidos en diferentes lugares del globo, a través de distintos médiums y en distintos momentos. Además, todos ellos fueron sometidos al tamiz de la razón.5
Kardec orienta que todas las manifestaciones de los Espíritus sean sometidas a los dos criterios citados antes de que nuevas ideas sean incorporados a los postulados de la Doctrina: 1) La razón; 2) El CUEE. El cuidado es lo que garantizará la unidad del Espiritismo. 5
Más allá de la estructura didáctica del ESE y de toda la lógica que lo fundamenta, el libro es una gran fuente de consuelo y aprendizaje para todos los que se tomen el tiempo de leerlo y reflexionar. Es una guía segura para el crecimiento espiritual, un aliento en momentos difíciles, un manantial para el alma.
Todos nos identificamos con alguno de sus capítulos. A mí, por ejemplo me encanta el capítulo 13 (“No sepa tu mano izquierda lo que da tu mano derecha”), especialmente el ítem 11 (“La beneficencia”). Siempre me emociona su lectura y reflexión. Pero también podemos identificarnos con ciertos ítems o capítulos en determinados momentos de nuestras vidas, ya sea por dificultades afrontadas, ya sea por el nivel de sensibilidad que alcanzamos.
Sea como sea, la obra nos acerca a Dios porque dilucida las enseñanzas de Jesús, tantas veces incomprensibles, aprendemos a amarlo más y nos predisponemos a seguirle los pasos.
Qué podamos tenerlo como libro de cabecera, alimentar nuestras almas con su contenido y, por sobre todo, aplicar sus enseñanzas en nuestra vida diaria.

Referencias:
1) KARDEC, Allan. El Evangelio según el Espiritismo. Trad. Gustavo N. Martínez y Marta H. Gazzaniga. Edicei, Brasília, 2009. Cap. VI, ítem 5, p. 148)
2) __________. Introducción, p. 21.
3) __________. p. 23.
4) PEDRO, Simón. Programa Livros que Iluminam. TVCEI.
5) KARDEC, Allan. El Evangelio según el Espiritismo. Op. Cit. Introducción, p. 25-28.
Imagen: http://www.charleshaddonspurgeon.com/

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