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miércoles, 25 de enero de 2012

Niños índigos y cristales: análisis espírita

Por Marina Silva

 

 

Las obras de la Codificación no abordan el tema de los niños índigos, ya que la Doctrina Espírita nació en el siglo XIX y la tesis de esos niños es fruto de fines del siglo XX, sin embargo, en la literatura kardeciana hay importantes consideraciones sobre el proceso de evolución del Planeta, la clase de Espíritus que encarnarían para impulsarlo y trataremos de analizar tal tesis bajo la visión espírita.
 
Las primeras noticias oficiales sobre los niños índigos surgieron en 1999, cuando Lee Carrol y Jan Tober, escritores no espíritas, publicaron el libro "The Indigo Children". Según los autores, los niños índigos son seres más evolucionados que la mayoría de nosotros y reencarnan en la Tierra para fomentar el progreso del Planeta en áreas intelectuales y artísticas.
 
Entre las características de dichos niños están: la falta de adaptación social, las reacciones agresivas cuando son contrariados, dificultad en relacionarse con niños que no se les asemejan, pueden ser introvertidos, no se socializan fácilmente en el colegio y tienen problemas para concentrarse.
 
Luego de la tesis de los niños índigos, surgió la de los niños cristales, que según sus estudiosos, se distinguen de los primeros porque son más evolucionados moralmente y reencarnan en la Tierra para promover las bases del mundo de regeneración, a través de la práctica ético-moral en el globo.
 
Los espíritas no ignoramos que la Tierra vive un momento de transición, que pasa de un Planeta de pruebas y expiaciones a uno de Regeneración. Tenemos extensas guías de estudios en las obras doctrinarias, en la literatura posterior a Kardec y podemos observar como evolucionamos en forma colectiva. Además, sabemos que para que eso se dé es preciso que Espíritus más evolucionados encarnen entre nosotros para ayudarnos a promover el cambio necesario.
 
Nos preguntamos si los niños índigos pueden formar parte de ese grupo de Espíritus con tan importante misión y encontramos la respuesta en “El Libro de los Espíritus”, donde está escrito que los Espíritus Superiores se distinguen “por su perfección, conocimientos y proximidad a Dios; por la pureza de sus sentimientos y su amor al bien”(1) y en la pregunta 111 leemos que esa clase de Espíritus reúne “ciencia, sabiduría y bondad”, sólo expresa benevolencia en su lenguaje y cuando “encarnan en la Tierra” nos brindan un modelo de perfección al que podemos aspirar. (2) 
 
Comparando las palabras de la codificación y las características de los niños índigos, no podemos concordar que ellos sean Espíritus Superiores, dado que pueden ser agresivos con las personas del entorno. Pueden, como mucho, ser considerados más intelectualizados, pero la Tierra carece más de evolución moral que intelectual. También podemos aceptar que impulsen la evolución de sus padres y de las personas de su entorno por exigir más atención y amor, más orientación y buenos ejemplos, tan necesarios en la estructura familiar vigente. En Espiritismo.net (3), encontramos sabias palabras en un estudio que nos sirvió de base para este artículo:
 
“(…) algunos (…) padres incurren en el error de enorgullecerse de estar ante un supuesto niño índigo y usan dicho diagnóstico como excusa para ignorar la disciplina y la educación. Tales padres creen que su hijo es un ser superior que desdeña el comportamiento y los valores de la mayoría de la gente.”
“(…) Se debe ponderar, además, que en nuestro actual nivel evolutivo, la misión de los padres sigue siendo la de educar a los hijos, ofrecerles valores éticos muy sólidos.”
 
Antes de concluir nuestras reflexiones, presentaremos algunas consideraciones del médium y orador de Divaldo Pereira Franco sobre el tema, fundamentada en la ciencia y en las enseñanzas espíritas : (4)
 
Según datos científicos, a partir de 1972, nuestro sistema solar entró a un cinturón de fotones, en su translación de 28.000 años alrededor de una estrella de la constelación de las Pléyades y la Tierra cruzó tal franja de luminosidad sin calor en 1987.
 
Los Espíritus que habitan tal estrella encontraron el clima adecuado para encarnar en la Tierra y, bajo la dirección de Cristo, promover el progreso moral. Comenzaron el proceso en la década de 1980 y a partir del año 2000 están encarnando en masa, con la misión de promover el ascenso del Planeta a la condición de Mundo de Regeneración.
 
Algunos de los llamados niños índigos (por el color de sus auras), son precursores de cambios. Poseen altos niveles de QI y QE, pero no son tan elevados espiritualmente como para promover el cambio en la Tierra. Los psicólogos los clasifican en cuatro grupos: humanistas, artistas, conceptuales e interdimensionales. Los últimos serían “los médiums de mañana”.
 
No serán los únicos médiums de mañana, ya que hasta el año de 2012, todo el sistema solar estará totalmente en el cinturón de fotones y la Tierra estará envuelta en esa luminosidad especial, cuando reencarnarán niños cristales en masa.
 
Algunos ya están encarnados, pero pese a su alto nivel intelectual, aún se aíslan de los que no se les asemejan. Serán responsables por un mayor cambio en la Tierra. Estudiosos dicen que tales niños tienen dificultad para comenzar a hablar, pues no están acostumbrados a la comunicación verbal.
 
“El reinado del oro cederá su puesto a otro reinado más puro; el pensamiento será dentro de poco soberano, y los Espíritus Superiores que encarnaron en épocas atrasadas para iluminar su siglo y servir de jalones a los siglos futuros, reencarnarán entre vosotros.” (5)
 ***
 
Concluimos que todos los niños, pueden ayudar en la evolución de la humanidad de modo más o menos aislado, no hace falta que sea un índigo o un cristal, pero cuando hablamos de grandes cambios y en forma colectiva pensamos que los Espíritus Superiores serían los más adecuados para semejante misión. El tema de niños índigos y cristales aún merece ser observado, estudiado y analizado bajo el tamiz de la razón. Las afirmaciones presentadas por escritores, conferencistas y estudiosos deben ser consideradas como resultado de estudios aislados y opiniones personales. Para que la tesis forme parte del cuerpo doctrinario es necesario esperar por la confirmación que se puede dar con el paso del tiempo y por la universalidad de las enseñanzas de los Espíritus.

 
Referencias:

  1. KARDEC, Allan. El libro de los Espíritus. Introducción.
  2. KARDEC, Allan. El libro de los Espíritus. Pregunta 111.
  3. “Perguntas Respondidas: Crianças Índigo”, disponible en: /www.espiritismo.net/
  4. Ibídem
  5. KARDEC, Allan. Obras Póstumas. La Nueva Generación.


Artículo publicado en la Revista Espírita Mies de Amor, Año 3, Nº 7
Disponible en: http://miesdeamor.jimdo.com/revista-mies-de-amor/

 

 

3 comentarios:

  1. Mari, me gusta como abordas con imparcialidad estos temas delicados y lo haces facil de entender para todo mundo.

    Felicitaciones!

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  2. Gracias por las hermosas palabras, Enrique. Es la Doctrina que es tan clara y sencilla, aunque muchas veces la confundimos por nuestros prejuicios personales e ideas que traemos arraigadas. Un abrazo.

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  3. Muy de acuerdo con tu nota. Creo que existe divergencia de opiniones entre los mismos espíritas, pero yo al menos concuerdo con la tuya plenamente.

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