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viernes, 18 de marzo de 2011

NUESTRO HOGAR: ECOLOGÍA INTERIOR

Por Marina Silva



El 30 de octubre del año pasado, la Revista "Ecológico" dedicó varias páginas de su publicación a un análisis de la película "Nuestro Hogar", filmada en Brasil a partir del libro con el mismo nombre, una obra mediúmnica, dictada por el Espíritu André Luiz al médium brasileño Francisco Cándido Xavier. La citada revista destaca el importante papel de este género de película en la transformación de la humanidad, por su contenido profundamente espiritual, lo cual brinda a las personas consuelo, paz íntima y grandes esperanzas en el futuro.

André Luiz describe de modo fantástico el lugar donde estacionó luego de su desencarnación, el Umbral. Se sentía en permanente viaje, había poca claridad, sufría la burla de desconocidos, dificultad para dormir, se acercó a un estado de locura, veía a seres monstruosos, irónicos y perturbadores, recordaba su existencia terrena, cuando disfrutaba la prosperidad material y los padres generosos.

Seres maldosos y sarcásticos le gritaban "suicida". Tenía la barba hirsuta y sufría por el abandono que lo envolvía, además de no conformarse con ser acusado de suicida.

Recordaba haberse muerto en un hospital después de una cirugía intestinal. Sentía hambre y se saciaba con lodo. Veía a manada de seres animalescos, hasta que sintió la necesidad de socorrerse de algún modo; oró y fue escuchado. De la mano de abnegados Espíritus fue conducido a "Nuestro Hogar", una colonia espiritual.

Allí se confirma su condición de suicida, cuando le explican que sus prácticas materiales y viciosas durante su vida física representan un suicidio inconciente, lo que nos deja una lección de alerta reveladora, ya que la mayoría nos perdemos en los vicios y sentimientos dañosos que perjudican nuestra vestimenta carnal, matándonos poco a poco y sin darnos cuenta de ese proceso lento, pero continuo.

La obra también nos enseña el peligro del apego a nuestros seres queridos, a través de un personaje de una muchacha desencarnada que se mantiene aferrada emocionalmente a su novio aún en la Tierra. Además, nos hace comprender la importancia del trabajo en el plano espiritual, sobre todo en la ayuda al prójimo. Nos revela cómo se manejan los trabajadores espirituales en los casos de muertes colectivas.

Por tratarse de una obra compleja (por nuestra ignorancia sobre los temas espirituales) y con revelaciones sorprendentes, recomendamos la lectura del libro, ya que la película no podría ocuparse de todas las enseñanzas abordadas en él, como es comprensible.

En el libro tenemos análisis muy lógicos sobre temas como la eutanasia, el aborto, la alimentación, el contacto entre encarnados y desencarnados, entre otros, también interesantes y relevantes. Tal vez por esa razón, Luciano Lopes, autor del artículo publicado, escribe que a pesar de haber sido escrita hace casi 67 años, la obra es mucho más actual que muchas otras lanzadas recientemente y su éxito entre los brasileños prueba que el ser humano busca aliento para su alma, que desea volcarse a lo espiritual, a su esencia, aunque el modelo actual de sociedad estimule al materialismo, al consumo desenfrenado, a las pasiones inferiores, los cuales no llenan su interior, sino que le queda siempre un vacío tras cada consumo superfluo, cada conquista material, cada relacionamiento frívolo.

Según el articulista, la relevancia de "Nuestro Hogar" está en el mensaje de "transformación espiritual del ser humano". Hace una comparación entre "Nuestro Hogar" y la película "Avatar", cuyos personajes/habitantes están alojados en un ambiente con "una naturaleza abundante, armónica", con una belleza que enternece a los ojos. Allí "el medio ambiente y el amor" son inherentes a los Espíritus.

"La obra de André Luiz está fundamentada en el amor y en la bondad". En ella la Naturaleza también es protagonista, siendo presentada de una manera jamás abordada antes, lo que nos hace reflexionar sobre nuestras responsabilidades ante el Planeta que nos acoge y que sólo recibe nuestra ingratitud, por la falta de cuidado hacia Él.

En el capítulo 10 de "Nuestro Hogar", Lísias, un instructor espiritual, enseña a André Luiz conceptos profundos sobre la Naturaleza, sobre todo sobre el agua. El autor describe como se sintió ante el paisaje de la colonia espiritual:

Me deslumbré ante un panorama de bellezas sublimes. El bosque, en floración maravillosa, embalsamaba al viento de embriagador perfume. Todo un prodigio de colores y luces agradables. Entre márgenes bordados de exuberante grama, toda esmaltada de azulinas flores, se deslizaba un río de grandes proporciones. La corriente era tranquila, pero tan cristalina que parecía tener tonos de matiz celeste a causa de los reflejos del firmamento. Extensos caminos cortaban el verdor del paisaje. Plantados a distancias regulares, frondosos árboles ofrecían sombra amiga a la claridad de un Sol confortador. 

Lísias le explica:

En la Tierra casi nadie trata de conocer la importancia del agua. Pero, en Nuestro Hogar los conocimientos son muy distintos. En los círculos religiosos del planeta, enseñan que el Señor creó las aguas. Entonces es lógico que todo servicio creado, necesite de energías y brazos para ser convenientemente mantenido. En esta ciudad espiritual aprendemos a agradecer al Padre y a sus divinos colaboradores semejante dádiva. (...) El hombre está desatento desde hace muchos siglos; el mar equilibra su morada planetaria, el elemento acuoso le suministra el cuerpo físico, la lluvia le da el pan, el río organiza su ciudad, la presencia del agua le ofrece la bendición del hogar y del servicio; entretanto, él siempre se juzga el absoluto dominador del mundo, olvidándose que es hijo del Altísimo, por encima de cualquier otra consideración. Pero llegará el tiempo en que copiará nuestros servicios, valorando la importancia de esa dádiva del Señor. Comprenderá entonces que el agua, como fluido creador, absorbe en cada hogar las características mentales de sus moradores. “Nuestro Hogar", capítulo 10, En el bosque de las aguas.

Reflexionando sobre las enseñanzas de "Nuestro Hogar" y evaluando nuestras actitudes negativas ante nosotros mismos, ante el prójimo y el Planeta, concluimos que no podemos hablar sobre consciencia ecológica sin que nos demos cuenta de que es urgente la necesidad de elevarnos espiritualmente. Si buscamos a nuestra verdadera esencia, si nos acercamos a Dios y aprendemos a amarlo y respetarlo, también aprenderemos a amar y respetar toda su creación, la cual incluye no solamente las personas sino también a la Naturaleza.

¡Bienvenidas sean todas las expresiones artísticas dedicadas a ese objetivo noble, tal como lo es "Nuestro Hogar"!

3 comentarios:

  1. Marina,

    Amei seu espaço e lindo. É a primeira vez que passo por aqui, espero voltar.

    um abraço de luz

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  2. Su blog es una luz. Felicitaciones

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  3. Su blog es una luz. Felicitaciones
    http://serenidadedeespirito.blogspot.com/

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