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jueves, 29 de julio de 2010

RESUMEN DEL LIBRO NUESTRO HOGAR


Por Marina Silva
marina.miesdeamor@gmail.com



 
Autor: André Luiz (seudónimo de un consagrado médico brasileño)
Psicografía: Francisco Cândido Xavier



André Luiz comienza presentando una descripción fantástica del lugar donde el Autor Espiritual se quedó tras su desencarnación. Se sentía en permanente viaje y había poca claridad. Sufría las burlas de desconocidos y dificultad para obtener la bendición de dormir. Con constantes lágrimas, se acercó a la locura casi perdiendo el razonamiento. Veía seres monstruosos, irónicos y perturbadores y recordaba su existencia terrena, cuando gozaba la prosperidad material y los padres extremadamente generosos.


Seres maldosos y sarcásticos le gritaban (a André Luiz): “suicida, criminoso, infame”. Intentó contestarles inútilmente. Con la barba hirsuta y la ropa rompiéndose, sufría más por el abandono que lo envolvía. No se conformaba con ser acusado de suicida porque sabía que no lo había sido.


Recordaba haberse muerto en un hospital después de una cirugía intestinal. Sentía hambre y se saciaba con lodo. Veía a manada de seres animalescos a menudo. El médico que siempre odió las religiones sentía la necesidad de socorrerse de alguna, alcanzó el límite de sus fuerzas y oró. Como respuesta surgió por entre las nieblas el abnegado Clarêncio y sus dos auxiliares. Fue conducido a “Nuestro Hogar”.


André Luiz nos describe la belleza de “Nuestro Hogar” y su sorpresa cuando escucha una hermosa oración colectiva. Bajo el crepúsculo, un Espíritu coronado de luz (el Gobernador Espiritual) acompañado de otros 72 Espíritus (sus Ministros), entonan harmonioso himno. André Luiz se reconfortó.


André Luiz fue hospitalizado y atendido por un médico espiritual que comprueba el “suicidio inconsciente” que practicó por sus prácticas materiales y viciosas durante su vida de encarnado. Nos presenta una lección de alerta, imperdible y jamás conocida, reveladora de una característica del comportamiento humano de la mayoría de los encarnados, cuando se pierde en los vicios y sentimientos dañosos.


En el hospital conoce a Lísias, quien auxilia en los servicios de salud y le presenta gran cantidad de información sobre Espíritus internados en “Nuestro Hogar”, algunos tienen vacías las órbitas (ojos agotados en el mal), otros son paralíticos o no tienen las piernas (órganos que facilita la locomoción en actos criminosos), otros en extremada locura (aberraciones sexuales)... Son citados los “gérmenes de perversión de la salud divina” agregados al periespíritu.


André Luiz se desahoga con Clarêncio, que lo escucha con paciencia. Recuerda la esposa y los hijos: “¿dónde y cómo deben estar?” Clarêncio lo escucha y le aconseja a una auto-reforma de pensamientos y a silenciar las propias lamentaciones. Le dice: “en Nuestro Hogar el dolor significa la posibilidad de enriquecer el alma”.


Siente dificultad de adaptarse a su nueva vida, aunque esté encantado por la belleza de “Nuestro Hogar”, con su naturaleza semejante, pero superior a la terrena. Lisias le explica sobre la existencia de diversas regiones y su relación con la jerarquía moral. André Luiz le pregunta sobre sus padres y es informado de que su madre habita esferas más altas y lo ha ayudado siempre.

André Luiz es informado que “Nuestro Hogar”, fue fundado por portugueses desencarnados en Brasil en el siglo XVI y conoce la organización de la colonia.


Son seis Ministerios (de la Regeneración, del Auxilio, de la Comunicación, del Esclarecimiento, de la Elevación y de la Unión Divina), cada uno orientado por doce Ministros.


Obtiene además, preciosas informaciones en cuanto a su mantenimiento alimentario, que es a través de la inhalación de principios vitales de la atmósfera y del agua, mezclados a elementos solares, eléctricos y magnéticos, a excepción de los desencarnados muy necesitados, a quienes son suministradas sustancias alimenticias que recuerdan las terrenas. Sin embargo, en el pasado, algunos habitantes de la colonia pelearon por tener la alimentación viciosa como la que tenían en la Tierra.


André Luiz conoce también al aerobús, un vehículo aéreo “suspendido del suelo a una altura de cinco metros” ya con algunos pasajeros, y viaja en él con Lisias. Se encanta por el bello depósito de agua que tienen en la colonia y aprende sobre la importancia del agua, tan despreciada por los humanos.


La sorpresa y la curiosidad de André Luiz son muy grandes y siempre les pregunta a los bondadosos instructores sobre todo lo que ve y escucha.


Quería saber más sobre el Umbral y sabe que él comienza en la costra terrestre como una zona obscura para los recién desencarnados. Es una región de muchas perturbaciones y desequilibrios, habitada por almas irresolutas e ignorantes. Allí existen núcleos de malhechores, verdugos y ”víctimas”. Su ambiente es repleto de formas-pensamientos de encarnados sintonizados con los desencarnados que están allí.


André Luiz decide presentarse a Clarêncio como voluntario al trabajo. El abnegado protector le explica a su tutelado que él no podrá trabajar como médico en la colonia. Será admitido en la condición de aprendiz gracias a oraciones recibidas en su favor. Es que cuando vivía en la Tierra, André Luiz, atendió a seis mil necesitados y de éstos, quince seguían orando por él.


Aprendería nuevas lecciones en Nuestro Hogar y después de acumular experiencias útiles, cooperaría con los instructores, preparándose para el futuro. Se sintió radiante.


El autor recibe la visita de su madre, quien le cuenta que su padre desde hace doce años está en el Umbral porque actuó mal cuando estaba encarnado, además de haber mantenido uniones clandestinas fuera del hogar. Dos de las mujeres que habían sido sus amantes estaban ligadas mentalmente a una red de entidades maléficas, y el padre de André Luiz, cuando desencarnó, se prendió a esas almas que ya lo esperaban. La bondadosa mujer intenta ayudarlo pero aún no lo logró.


Es informado por su madre que dos de sus tres hermanas también están en el Umbral y la tercera se había reencarnado recientemente en un “gesto heroico de renuncia” para ayudar a la familia encarnada.


André Luiz se hospeda en la casa de la madre de Lisias, donde conoce a sus dos hermanas. Ve libros maravillosos y allí le explicaron que los escritores de mala fe, ”los que destilan veneno psicológico”, iban directamente al Umbral cuando desencarnaban hasta que se regeneraran.
Es aun en este hogar que aprende un poco más sobre la alimentación. Que le dicen que “el mayor alimento de las criaturas es el amor”, que el amor Divino es el alimento del Universo. Que “el sexo es manifestación sagrada de ese amor universal y divino”, cuando representa una permuta de seres que se aman.


La nieta de Laura (la madre de Lisias) desencarnó recientemente y sufre por recordar a su novio, quien se relacionó con una amiga suya antes de su desencarnación. La muchacha no se conforma, pero su abuela le explica que su novio aún “no está preparado para las bellezas sublimes del amor espiritual” ni para comprender su sentimiento hacia él. Termina la hermosa lección diciéndole que seria mejor que Arnaldo (el novio) fuera confiado a una amiga espiritual.

Laura le enseña a André Luiz que las familias terrestres intentan copiar el modelo de familia del plano espiritual pero no lo logran porque la mayoría de las uniones matrimoniales son por rescate y no por amor. Le dice que el hogar es el lugar sagrado donde el hombre y la mujer se encuentran para el entendimiento indispensable.


A través de ella comprende la importancia del trabajo en el plano espiritual, sobre todo en la ayuda al prójimo. Quienes más trabajan, más obtienen “bonus-hora”, “una ficha de servicio individual que funciona como valor adquisitivo”.


Madre e hijo le muestran a André Luiz que “es indispensable la preparación conveniente, antes de tener contactos con parientes encarnados para evitar la caída en los círculos vibratorios inferiores.


En Nuestro Hogar, sus habitantes escuchan la noticia de que va a comenzar la 2ª Guerra Mundial y una emisora de radio espiritual solicita voluntarios para asistir a las colectividades terrenas indefensas que van a sufrir los horrores de la guerra.


Rafael, un colaborador del Ministerio de la Generación, presenta André Luiz al Ministro Genésio, quien lo recibe en la condición de observador bajo la orientación de Tobias. Ambos van a las “Cámaras de Rectificación”, situadas en las vecindades del Umbral. Allí están hospitalizados los Espíritus necesitados en los primeros tiempos de permanencia en Nuestro Hogar.


Allí André Luiz se impresiona por el sufrimiento de aquellos desencarnados, “millonarios de las sensaciones físicas transformados en mendigos del alma”. De manera espontánea y con humildad, el ex médico comenzó a trabajar limpiando “una especie de vómito obscuro y viscoso con terribles emanaciones cadavéricas”, que era expelido por hermanos sufrientes tras ser beneficiados por los pases de Tobias. Eran fluidos venenosos. André Luiz se dispone a trabajar en el periodo nocturno y es aceptado.


Auxiliado por la hermana Narcisa, un Espíritu – Francisco - ve su propio cuerpo y lo considera un monstruo que lo atormenta. Por ser muy apegado al cuerpo físico, cuando desencarnó, sólo lo abandonó cuando ya se lo comían los gusanos. Narcisa le da pases y él se calma. La orientadora le explica a André Luiz que a muchos desencarnados les pasa lo mismo.

Conoció también un caso de eutanasia. “Edelberto, médico de apariencia, distinguida, empleó en su padre casi moribundo, la llamada “muerte suave”, “por cuestiones de orden financiero”. Su padre no se conformaba y le enviaba a la familia fluidos de amargura y venganza, los cuales alcanzaron su esposa, que fue recogida en un hospicio y a sus hijos, quienes luchaban judicialmente por la herencia.


Uno de los sucesos que mucho impresionó al antiguo médico fue lo de una mujer que intentaba entrar a Nuestro Hogar, pero fue impedida de hacerlo por tratarse de un “vampiro”, que traía en su periespíritu 58 puntos negros representando el número de abortos que había practicado. Su permanencia en la colonia sería perjudicial a los pacientes allí internados.


André Luiz conoció a los “salones verdes”, creados por la Ministra Veneranda para servicio de la educación. La Ministra poseía mayor número de bonus horas de que cualquiera, por los 200 años de actividad en la colonia.


A la noche, André Luiz pensó en su familia terrena y analizó su actuación como padre, reconociendo que nada “había creado de sólido y de útil en el espíritu” de su familia. Vio a “hombres de sustancia indefinible, semi-luminosa” y se asustó. Eran encarnados en desdoblamiento que estaban encarnados en misión en la Tierra, y por ello, podían ascender a regiones más elevadas, como se lo explicó Narcisa. Pasado este susto, vieron a una caravana que se les acercaba con perros. Se trataba de desencarnados del Umbral que utilizaban los animales para sus propósitos inferiores.


André Luiz atiende a una señora asistida por los Samaritanos y mantiene un dialogo imprudente con ella. Estimulado por la curiosidad, permite que la recién llegada se le desahogue en lamentaciones. Pero Narcisa lo orienta a evitar la conversación sin provecho.


Más adelante encuentra a un antiguo conocido, quien fue perjudicado por el padre de André Luiz y por él, cuando estaban encarnados. El ex médico se avergüenza y le pide perdón con humildad.

Después de trabajar bastante, André Luiz descansa por un momento y le es permitido ir a visitar a su madre en una esfera más elevada durante el sueño, cuando deja su periespíritu en la cama. La madre lo alienta a trabajar por el prójimo y le explica sobre el bonus hora: “El bonus representa la posibilidad de recibir alguna cosa de nuestros hermanos en lucha o bien remunerar a alguien que encontremos en nuestras misiones”.


André Luiz fue a una conferencia de la Ministra Veneranda y allí comprendió la fuerza del pensamiento. “El pensamiento es fuerza viva en todas partes; es atmósfera creadora que envuelve al Padre y a los hijos, a la Causa y a los Efectos en el Hogar Universal. En él se transforman los hombres en ángeles, camino al cielo, o se hacen genios diabólicos, camino al infierno.”


Un inusitado hecho de la vida de Tobias confundió el antiguo médico. Convivía el amigo con dos ex esposas. No había celos ni sentimientos de posesión, sino que vivían en armonía comprendiendo que en la Tierra “hay casamientos por amor, por fraternidad, prueba y deber”, pero “el matrimonio espiritual se realiza alma con alma, representando lo demás simples conciliaciones, indispensables para la solución de necesidades o procesos rectificadores, aunque todos sean sagrados.”


André Luiz recuerda su familia y conversa con Laura, quien le explica que el espíritu de secuencia rige los cuadros evolutivos de la vida y le recuerda que “la Bondad Divina les concede [a todos] el olvido del pasado en la nueva organización física del planeta, toda vez que vuelven a recibir, por los lazos de la consanguinidad, a aquellos de quienes se apartaron deliberadamente por el veneno del odio o de la incomprensión.”


En visita al departamento femenino de las Cámaras de Rectificación, André Luiz reencuentra a Elisa, quien fue ama de casa en su hogar terreno y de quien se aprovechó en la juventud. Con remordimientos, la ampara como un hermano bondadoso.


Comienza la 2ª Guerra Mundial y todos los planos espirituales se movilizan. “Las zonas superiores se vuelcan en defensa justa contra los intentos de la ignorancia y la sombra, congregados para la anarquía y, consecuentemente, para la destrucción”. “Los países agresores se convierten, naturalmente, en núcleos poderosos de centralización de las fuerzas del mal.”

El gobernador de Nuestro Hogar se manifiesta, esclareciendo a los trabajadores sobre los problemas creados por la Guerra. Informa que son necesarios 30 mil servidores voluntarios para la creación de defensas especiales para que la colonia no sea un blanco de los millones de Espíritus de las tinieblas.


Precisaban, además, practicar ejercicios contra el miedo porque es él “uno de los peores enemigos de la criatura, porque se aloja en la ciudadela del alma, atacando las fuerzas más profundas.”


Los amigos desencarnados señalaban el Espiritismo como la gran esperanza en este momento. Era el Consolador de la Humanidad encarnada.


Después de haber escuchado las palabras del gobernador, André Luiz quiso saber más sobre “Las Tinieblas” y Lisias le dice que son las regiones más inferiores, abajo incluso del nivel terreno. Allí están, durante siglos, espíritus que recapitulan experiencias. Tienen muchas oportunidades de progreso, pero la mayoría las rechaza.


Integrado a las actividades socorristas y feliz, André Luiz tiene un momento de distracción y va a conocer el “Campo de la Música”. Lo fascinó la belleza musical del ambiente espiritualizado. Todos comentaban con alegría la vida y las enseñanzas de Jesús.


Hacía un año que André Luiz había comenzado a trabajar y extrañaba mucho a su hogar terreno. Su madre le cuenta que pronto reencarnaría para amparar al ex marido, en su reencarnación compulsoria y para recibir las antiguas amantes de su marido como hijas.


La amiga Laura también volvería a la Tierra. “Numerosas familias fueron a saludar a la compañera, próxima a regresar”. Cuando le faltaba un día para la reencarnación, hubo una reunión para recibir la visita del marido de Laura (encarnado aún como un niño). André Luiz describe la existencia de un gran globo cristalino que fue utilizado para la recepción.


Finalmente André Luiz puede ir a su hogar terreno. Pero encuentra a su esposa casada y su marido está enfermo. Solamente una de sus hijas se sintoniza con él. El ex marido se siente traicionado, pero las enseñanzas adquiridas en Nuestro Hogar le permiten comprender y ayudar a su familia.


Oró, y con la fuerza del pensamiento llamó a Narcisa, quien atendió a su pedido y lo ayudó a aliviar el sufrimiento del marido enfermo de su mujer. Con pases y fluidos de la naturaleza, manipulados por Narcisa, el enfermo reaccionó positivamente.


Clarêncio declaró a André Luiz como ciudadano de Nuestro Hogar y él pensó en la grandiosidad de la Bondad Divina, abrazó a su protector llorando de gratitud y de alegría.
La obra completa está disponible para descarga gratuita en: Centro Espírita Mies de Amor

5 comentarios:

  1. exelente libro lo recomiendo para leer.
    la verdadera explicacion de la vida romi la plata

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  2. ES PRECIOSO, NO SE PUEDE DEJAR MAS LIBROS EN LA TIERRA PSICOGRAFIADOS, ADMIRABLE AL MAXIMO, EL TRABAJO DEL MEJOR MEDIUM FRANCISCO CANDIDO. YO TAMBIEN ESCRIBO EN ESCRITURA AUTOMATICA.TUBO QUE TENER UN DESGASTE ESTE HOMBRE 5 HORAS EN ESCRITURA AUTOMATICA COMO SABEMOS... ABRAZOS.

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  3. Amigos, soy nuevo en el espiritismo. Acabo de leer el libro Nuestro Hogar. Ustedes en general lo interpretan como algo alegorico, es decir escrito en forma figurada para ser interpretado? o por el contrario lo toma en forma literal, es decircon aerobus y todo incluido?

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