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sábado, 13 de febrero de 2010

UMBANDA NO ES ESPIRITISMO

Por Marina Silva
marina.miesdeamor@gmail.com
El objetivo de esta sección es abrir espacio a aclaraciones sobre falsas concepciones que se tiene sobre la Doctrina Espírita. Y en este primer artículo, vamos a presentar argumentos que expliquen porqué la Umbanda no pertenece al cuerpo doctrinario del Espiritismo y ofrecer informaciones seguras a las personas que buscan un núcleo espiritualista para que sepan identificar una Institución verdaderamente Espírita, independiente del tamaño del cartel expuesto en la fachada.

Se considera la fecha de la publicación, en Francia, del primer libro de la codificación, “El Libro de los Espíritus”, el 18 de abril de 1857 como el nacimiento del Espiritismo y a partir de esa fecha, Allan Kardec hizo un brillante trabajo de investigación, análisis, comparación, discusión y recopilación del resultado de las manifestaciones e instrucciones de los Espíritus. Lo que rindió la publicación de 12 libros más y la edición de una revista mensual editada por él durante 12 años consecutivos. Este material constituye el cuerpo doctrinario del Espiritismo.
La Umbanda es una religión brasileña, cuyo origen remonta al Continente Africano, dado que en la época de la colonización de Brasil, muchos negros africanos fueron llevados a esta nación en la condición de esclavos y allí dejaron una herencia cultural, la cual fue adaptada al pueblo brasileño y a las dificultades enfrentadas por nuestros hermanos esclavizados para practicar su culto libremente. Y el 15 de noviembre de 1908 la Umbanda fue reconocida como una de las religiones de Brasil y se difundió en otras naciones.

Notamos aquí las primeras informaciones que imposibilitan este culto afro-brasileño de pertenecer al Espiritismo. El primero tiene orígenes africanos y no posee una base doctrinaria. El segundo es hijo del Iluminismo francés y tiene su base muy bien definida en la Codificación de Kardec.

Otra diferencia entre ambos es la creencia, pues el Espiritismo, por su aspecto científico, filosófico y religioso, cuenta con la fe racional que ofrece herramientas intelectuales y morales para explicar los fenómenos espirituales, libres de dogmas y de rituales, mientras que la Umbanda es ritualística y sus creencias carecen de explicaciones empíricas.

Es evidente que si hay tantas diferencias, también existen las similitudes. Tanto el Espiritismo como la Umbanda creen en un Dios único, en la reencarnación, en la comunicabilidad de los Espíritus, en Jesús como Maestro mayor, en la pluralidad de los mundos habitados y la bandera principal de ambos es la práctica de la caridad. La Umbanda, incluso, define sus objetivos en las palabras: Amor, Caridad y Humildad.
Pero hay prácticas en la Umbanda que la hacen incompatible con el Espiritismo, como el uso de imágenes, amuletos, símbolos, ropas y músicas especiales, altares, comidas, bebidas, sahumerios, ahumados, velas, cigarros, cigarrillos, hierbas, baños terapéuticos, “limpieza” de personas y ambientes (descarga), cultos exteriores y ofrendas a los Espíritus[1], a cambio de favores. Dentro de las instituciones espíritas todas esas prácticas son reprochables porque se recomienda la sencillez en el ejercicio espiritual.

Si entramos a una institución religiosa donde se practica la mediumnidad de manera desordenada, ruidosa y remunerada con certeza no estamos en una Casa Espírita. Tampoco si los miembros visten ropas especiales, bailan en una rueda, fuman, beben, nos recomiendan baños y ahumados, nos dan gimnásticos pases[2] mediumnizados y con toques, adivinan nuestro presente y futuro por medio de la videncia o de otros recursos, hacen ofrendas a Entidades Espirituales, exhiben imágenes, realizan ceremonias de bautismo, casamiento o de iniciación; prometen solucionar nuestros problemas y no estudian las obras de la Codificación.

Si una institución religiosa es adepta a por lo menos una de esas costumbres, en definitiva no pertenece al Espiritismo. Muchos núcleos religiosos se autodenominan espíritas por ignorancia, porque así lo aprendieron, lo que explica la confusión generada contra los espíritas. Sin embargo sabemos también que existen lugares, cuyos miembros se dicen seguidores de Kardec, donde la biblioteca es un depósito de polvo y telaraña porque no hay interés en el estudio serio y necesario de las obras básicas de la Doctrina Espírita. Prefieren trasladar prácticas extrañas oriundas de su pereza, de su falta de compromiso y de su dificultad en abandonar viejas costumbres innecesarias. Eso también genera ideas equivocadas sobre la Doctrina Espírita.

La Doctrina Espírita no es aprendida por osmosis, tampoco debemos quedar solamente con lo que nos dicen los dirigentes de casas “espíritas” como las citadas, porque con certeza, cristalizaremos dentro de nosotros conceptos y prácticas equivocados, los cuales nos costarán tiempo y esfuerzo para cambiarlos.
Para finalizar, es importante registrar algo muy interesante que está ocurriendo en los “Terreiros”[3] Umbandistas brasileños. Muchos están estudiando los libros de la Codificación e inclusive cambiando sus prácticas, tornándolas más sencillas y discretas, lo que es muy positivo, ya que la idea del Movimiento Espírita no es la de reunir adeptos, sino llevar esclarecimiento y consuelo donde sea necesario.
Sea como fuere, jamás podemos olvidar el respeto que debemos tener siempre por todos nuestros hermanos, por todas las religiones, aunque no estemos de acuerdo con ellos. Como habíamos comentando cuando iniciamos este artículo, no se trata de una crítica, tampoco una comparación con el objetivo de ubicar la Doctrina Espírita en un lugar superior a cualquier religión, pues sabemos que la elevación espiritual reposa en el ascenso moral. Por eso decimos FUERA DE LA CARIDAD NO HAY SALVACIÓN y la caridad puede estar presente en todas las religiones que tengan miembros que siguen la universal moral cristiana.¨
Artículo extraido de "Revista Espírita Mies de Amor", Año 1, N° 1. Disponible en http://miesdeamor.jimdo.com/


[1] Algunos núcleos umbandistas usan la sandre por la práctica del sacrificio animal, pero la Umbanda no lo recomienda.[2] Transmisión de energías.
[3] Como son llamadas ciertas instituciones espiritualistas afro-brasileñas por sus miembros.

2 comentarios:

  1. Buscar la espiritualidad es una reacción innata en los seres humanos ya que tenemos una raíz espiritual, y si con espiritismo te refieres a la comunicación con seres de otras dimensiones de que te sirve comunicarte con otros espíritus si no puedes contactar ni conocer tu propio espíritu.

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  2. En el Espiritismo es muy reconocida la necesidad de la práctica de lo que llamamos de REFORMA ÍNTIMA, el cambio interior. No podemos cambiar si no sabemos qué debemos transformar dentro de nosotros. El autoconocimiento es la base que nos permite observar nuestros pensamientos y conductas para comenzar a trabajar en dicha transformación. Es necesario una búsqueda interior, una conexión con nosotros mismos, una comunicación con nuestra esencia, es decir, nuestro Espíritu. Pero ese conocimiento es diario, pues cambiamos cada día y el ser que existía ayer no es igual...

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