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domingo, 5 de diciembre de 2010

¿CUÁNDO NACIÓ JESÚS?




Teóricamente se atribuye al día 25 de diciembre la fecha en la que se celebra el nacimiento de Jesús, hace más de 2 mil años, aunque historiadores, estudiosos y el Espíritu Humberto de Campos no coincidan en tal fecha.

Según una crónica de la obra “Crónicas del Más Allá”, dictada por el Espíritu Humberto de Campos al médium Francisco Cândido Xavier en 1935, Jesús nació en el año 749 de la era romana, pero Dionisio se equivocó en sus cálculos y afirmó que el nacimiento se dio en 754. [1]

La revelación de Humberto de Campos fue confirmada en 1993 por “el historiador y profesor de Historia Antigua Robin Lane Fox en el New College de Oxford”, en su libro “Biblia – Verdad y Ficción”, donde presenta datos y documentos históricos que contradicen las conclusiones anteriores. El también profesor del Instituto Católico de París, Charles Perrot, afirma en una entrevista a la revista “Le Point”:

(…) según un amplio consenso de exegeta, el año de nacimiento de Jesús debería situarse un poco antes de la muerte de Herodes, el Grande. Pues, según los datos numismáticos, astronómicos y sobre todo textuales, Herodes debió morirse el 11 de abril del año 4 a.C. (…) El nacimiento de Jesús debió ser entre los años 6 y 7 a.C. (…)

El sacerdote y profesor John P. Meier de la Universidad Católica de América en Washington publicó en el “The New York Times” que Cristo debió haber nacido alrededor del 6 al 4 a.C. Y en Brasil el astrónomo Rogério Mourão de Freitas del Observatorio Nacional investigó el hecho y concluyó que Cristo nació “en el 749 de la fundación de Roma”. [2]


El día 25 de diciembre fue elegido por un monje, en el siglo IV, porque en ese día se celebraba una fiesta pagana relacionada con el regreso del sol tras el largo invierno. Según las creencias antiguas, antes de que volviera el sol, aparecería la constelación de la Virgen en el cielo, a través de quien el sol nacería y tal Virgen aún seguiría virgen antes, durante y después del parto. Jesús fue comparado al sol porque iluminó la Humanidad y porque dio la vida, así que esa fiesta llamada “Mitra” fue elegida para ser la fecha de conmemoración del nacimiento de Jesús.

Algunos investigadores admiten la posibilidad de que Jesús haya nacido el 23 de febrero; otros creen que fue entre el 15 de marzo y el 15 de abril; algunos afirman que el nacimiento se dio en septiembre. Sin embargo no hay informaciones seguras sobre la fecha exacta. [3]

Sea por un error de cálculo, por la conveniencia de antiguos religiosos o aún por estímulo al consumismo exacerbado, el hecho es que se ha cristalizado la costumbre occidental de adoptar el 25 de diciembre como el día de la Navidad. ¿Pero qué es Navidad?

Según la Real Academia Española “Navidad” (Del lat. nativĭtas, -ātis) significa:[4] 1. Natividad de Nuestro Señor Jesucristo. 2. Día en que se celebra. Entonces comprendemos el día de la Navidad, el 25 de diciembre, como la fecha del cumpleaños de Jesús y aquí llegamos a un punto sobre el cual vale la pena reflexionar: ¿Cómo se celebran los cumpleaños?

En las fiestas de los niños se preparan ricas comidas que a ellos les gustan, sus amiguitos son invitados, bailan temas infantiles… En las fiestas de los jóvenes también se observan sus preferencias. Sin embargo, en Navidad siquiera recordamos la razón de la conmemoración, no recordamos al cumpleañeros. Ni nos detenemos a pensar cómo le gustaría que fuera su fiesta…

Jesús es el ejemplo más fiel del Amor. Nos enseñó que el amor nos libera de nuestras debilidades, que debemos amar a todos, nos enseñó a perdonar, a ser indulgente, a practicar la caridad, entre tantas otras lecciones que nos dejó. Y podemos suponer que a Él le gustaría que lo recordáramos practicando sus enseñanzas.

Navidad es mucho más que completar un cheque y hacer una donación (…) Es mucho más que el intercambio de regalos (…) Es mucho más que reunir la familia (…) Es mucho más que patrocinar la cena de la empresa y reunir jefes y empleados alrededor de la misma mesa. La verdadera celebración de la Navidad de Jesús es la vivencia de Sus enseñanzas en el día a día. [5]
No obstante, nos limitamos a alimentarnos excesivamente, sin acordarnos de quienes siquiera tienen un plato de comida. A abusar del alcohol, a hacer regalos caros como si tal actitud reemplazara nuestras fallas durante lo que pasó del año… Abrazamos aquellas personas de quien hablamos mal o que nos dañaron, no porque cambiamos de actitud o porque las perdonamos, sino por conveniencia, por ser una costumbre el desearnos Felices Fiestas sin sentir nuestras palabras, sin que seamos sinceros…

“Navidad es mucho más que adornos, regalos, fiestas, luces y celebraciones... Navidad quiere decir nacimiento, vida, crecimiento... Y la Navidad de Jesús tiene un significado mucho especial para el Mundo”, “debe ser meditada todos los días, y vivida de la mejor manera posible.” [6]

Al parecer, todavía no nos enteramos de que Jesús ha nacido y la verdad es que tampoco coincidimos en la fecha de su nacimiento porque el verdadero significado de la venida de Jesús es marcado por el día en que Él nace dentro de nosotros, no importan las conveniencias sociales, religiosas, los desacuerdos históricos… Lo esencial es saber: ¿Y PARA NOSOTROS, CUÁNDO NACIÓ JESÚS?

Para que reflexionemos al respecto, usaremos un texto cuya autoría se le atribuye a Francisco Cândido Xavier basándose en un texto de Vinícius: [7]

     Preguntémosle a María de Magdala dónde y cuándo nació Jesús y ella nos responderá: “Jesús nació en Betania cuando su voz llena de pureza y santidad me despertó la sensación de una vida nueva con la cual jamás había soñado”.
     Preguntémosle a Francisco de Asís qué sabe sobre el nacimiento de Jesús y nos contestará: “Nació el día en que entregué mi bolso, mis ropas e incluso mi nombre en la plaza pública, para seguirLo incondicionalmente, pues supe que solamente Él es la fuente inagotable de amor.”
     Preguntémosle a Pedro cuándo se dio el nacimiento de Jesús y nos responderá: “Nació en el patio del palacio de Caifás en la noche en que el gallo cantó por tercera vez, en el momento en que Lo había negado. En ese instante despertó mi conciencia para la vida verdadera.”
     Preguntémoslo a Pablo de Tarso cuando se dio el nacimiento de Jesús y nos responderá: “Nació en el camino de Damasco cuando intensa luz me envolvió, me cegó y pude ver su noble y serena figura que me preguntaba: Saulo, Saulo ¿por qué me persigues? Ciego, pasé a ver un mundo nuevo cuando le dije: Señor, ¿qué quieres que haga?”
     Preguntémosle a Juana de Cusa dónde y cuándo nació Jesús y nos contestará: “Jesús nació el día en que estaba atada al palo del circo en Roma y el pueblo gritaba: ¡Niégalo! ¡Niégalo! Y el soldado, con el hachón encendido, me decía: ¿tu Cristo sólo te enseñó a morir? En ese momento, sintiendo el fuego por mi cuerpo, pude decirle con toda certeza y sinceridad: No sólo eso me ha enseñado. Jesús, además, me enseñó a amarlo.”
     Preguntémosle a Tomé dónde y cuándo nació Jesús y nos contestará: “Jesús nació el día inolvidable en que me pidió tocar sus llagas y pude atestiguar que la muerte no tenía poder sobre el hijo de Dios. Sólo entonces comprendí el sentido de sus palabras: Soy el camino, la verdad y la vida.”
(…)
     Preguntémosle a Lázaro dónde y cuándo nació Jesús y nos responderá: “Jesús nació en Betania, en la tarde que visitó mi túmulo y me dijo: Lázaro, levántate. En ese momento comprendí por fin quien era Él… La Resurrección y la Vida.”
     Preguntémosle a Judas Iscariote cuándo se dio el nacimiento de Jesús y nos contestará: “Jesús nació cuando miraba su juicio y su condena. Comprendí que Él estaba por encima de todos los tesoros terrenales.”
     Por fin, preguntémosle a María de Nazaret dónde y cuándo nació Jesús y nos responderá: “Nació en Belén, bajo las estrellas que eran focos de luces que guiaban a los pastores y sus ovejas a la cuna de paja. Cuando lo sujeté en mis brazos por primera vez y sentí cumplirse la promesa de un nuevo tiempo a través de aquel Niño que Dios enviara al mundo para enseñar a los hombres la ley mayor del amor.
(…)

Y para nosotros ¿cuándo nació Jesús?

Si no tenemos la respuesta, tal vez el Cristo todavía no ha nacido en nosotros y es necesario cuidar para que nazca, para que podamos entender el verdadero significado de la Navidad. Para que todos los días de nuestras vidas llevemos el Espíritu de Jesús en nuestras almas, manifestándolo a través de actitudes de amor.
Recordemos al cumpleañeros el 25 de diciembre, no solamente a través de una oración de agradecimiento, sino también tratando con cariño y respeto a nuestro prójimo, y proporcionando recursos materiales a quienes carecen de lo básico.

Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. (…) De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. (Mateo, 25:35-40)


¡Felices Fiestas!



Notas:

1. Capítulo XV: La Orden del Maestro

2. “O Reformador”, de enero de 2010, editada por la FEB. “Por que a Terra não será destruída em 2012”
3. FILHO, Almícar Del Chiaro. “Estudo Dinâmico do Evangelho”, 2ª Ed.. Cap. II: “O Nascimento de Jesus”. Disponible en: http://www.espirito.org.br/portal/cursos/amilcar/cap02.html
4. http://www.wordreference.com/es/en/frames.asp?es=navidad
5. Fragmento del Mensaje “Navidad es…”. Disponible en: http://www.momento.com.br/
6. Ibídem 5
7. Texto atribuído a Chico Xavier, en base al capítulo "Cristo Nasceu? Onde? Quando?", del libro “Em Torno do Mestre”, de Vinícius, ed. FEB. Disponible en: http://www.reflexao.com.br/mensagem_ler.php?idmensagem=212  


QUANDO NASCEU JESUS?






Teoricamente, atribui-se ao dia 25 de dezembro a data em que se celebra o nascimento de Jesus, há mais de 2 mil anos, mesmo que historiadores, estudiosos e o Espírito Humberto de Campo não coincidam com tal data.

Segundo uma Crônica da obra “Crônicas de Além´Túmulo”, ditado pelo Espírito Humberto de Campos ao médium Francisco Cândido Xavier, em 1935, Jesus nasceu no ano 749 da era romana, mas Dionísio se equivocou nos seus cálculos e afirmou que o nascimento foi em 754. [1]
A revelação de Humberto de Campos foi confirmada em 1993 pelo “historiador e professor de História Antiga Robin Lane Fox no New College de Oxford, no seu livro “Bíblia – Verdade e Ficção”, em que apresenta dados e documentos históricos que contradizem as conclusões anteriores. O professor do Instituto Católico de París, Charles Perrot, afirma em uma entrevista à revista “Le Point”:

 [...] segundo um amplo consenso de exegetas, o ano de nascimento de Jesus deveria situar-se um pouco antes da morte de Herodes, O Grande. Ora, segundo os dados numismáticos, astronômicos e, sobretudo textuais, Herodes deve ter morrido no dia 11 de abril do ano 4 a.C. [...] O nascimento de Jesus terá sido provavelmente entre os anos 6 e 7 a.C. [...].
O sacerdote e professor John P. Meier, da Universidade Católica da América em Washington, publicou no “The New York Times” que Cristo deve ter nascido em torno do ano 6 a 4 a.C. E no Brasil, o astrônomo Rogério Mourão de Freitas do Observatório Nacional investigou o fato e concluiu que Cristo nasceu “em 749 da fundação de Roma”. [2]
O dia 25 de dezembro foi escolhido por um padre no século IV porque nesse dia era celebrada uma festa pagã relacionada com a volta do sol depois do longo inverno. Segundo crenças antigas, antes que o sol voltasse, a constelação da Virgem apareceria no céu, dela nasceria o sol e ela ainda continuaria virgem antes, durante e depois do parto. Jesus foi comparado ao sol porque iluminou a Humanidade e porque deu sua vida, de modo que essa festa, chamada de “Mitra”, foi escolhida para ser a data em se comemoraria o nascimento de Jesus.

Alguns pesquisadores admitem a possibilidade de que Jesus tenha nascido no dia 23 de fevereiro; outros acreditam que foi entre os dias 15 de março e 15 de abril; alguns afirmam que o nascimento aconteceu em setembro. Entretanto, não há informações seguras sobre a data exata. [3]
Seja por um erro de cálculo, pela conveniência de antigos religiosos ou ainda por estímulo ao consumismo exacerbado, o fato é que se cristalizou o costume oriental de adotar o dia 25 de dezembro como o dia de Natal. ¿Mas o que é o Natal?
Segundo o “Dicionário Aurélio” significa: Relativo ao nascimento. [...] 3.Dia do nascimento. 4.Restr. Dia em que se comemora o nascimento de Cristo (25 de dezembro). Então podemos concluir que o dia 25 de dezembro, Natal, é a data do aniversário de Jesus e aqui chegamos a um ponto sobre o qual vale a pena refletir: Como se comemoram os aniversários?
Nas festas de crianças, preparam-se deliciosos doces que eles gostam, seus amiguinhos são convidados, dançam músicas infantis... Nas festas dos jovens suas preferências também são observadas. Todavia, no Natal sequer recordamos o motivo da comemoração, não lembramos do aniversariante. Nem nos detemos a pensar como ele gostaria que fosse a sua festa...
Jesus é o exemplo mais fiel do Amor. Ensinou-nos que o amor nos liberta de nossas fraquezas, que devemos amar a todos, ensinou-nos a perdoar, a ser indulgentes, a praticar a caridade, entre tantas outras lições que nos deixou. E podemos supor que Ele gostaria que o recordássemos praticando seus ensinamentos.

Natal é muito mais do que preencher um cheque e fazer uma doação [...] É muito mais que a troca de presentes [...]. É muito mais que reunir a família [...]. É muito mais que promover o jantar da empresa e reunir patrões e empregados em torno da mesma mesa. A verdadeira comemoração do Natal de Jesus é a vivência de Seus ensinos no dia-a-dia. [4]

Contudo, limitamo-nos a nos alimentarmos excessivamente, sem lembrar de quem não tem sequer um prato de comida. A abusar do álcool, a dar presentes caros como se essa atitude compensasse as nossas falhas durante o que passou do no... Abraçamos aquelas pessoas de quem falamos mal ou que nos machucaram, não porque mudamos de atitude ou porque as perdoamos, senão por conveniência, por um costume de nos desejarmos Boas Festas, sem sentir nossas palavras, sem que sejamos sinceros...
Natal é muito mais que enfeites, presentes, festas, luzes e comemorações... Natal quer dizer nascimento, vida, crescimento... E o Natal de Jesus tem um significado muito especial para o Mundo [...] e deve ser meditado todos os dias, e vivido da melhor maneira possível. [5]
Ao que parece, ainda não percebemos que Jesus nasceu e a verdade é que tampouco coincidimos com a data do seu nascimento, porque o verdadeiro significado do advento de Jesus é marcado pelo dia em que Ele nasce dentro de nós, não importam as conveniências sociais, religiosas, as discordâncias históricas... O essencial é saber: E PARA NÓS, QUANDO NASCEU JESUS?

Para que reflitamos a respeito, usaremos um texto cuja autoria é atribuída a Francisco Cândido Xavier, baseado em um texto de Vinícius: [6]
     Perguntemos a Maria de Magdala, onde e quando nasceu Jesus. E ela nos responderá: - Jesus nasceu em Betânia. Foi certa vez, que a sua voz, tão cheia de pureza e santidade, despertou em mim a sensação de uma vida nova com a qual até então jamais sonhara.
     Perguntemos a Francisco de Assis o que ele sabe sobre o nascimento de Jesus. Ele nos responderá: - Ele nasceu no dia em que, na praça de Assis entreguei minha bolsa, minhas roupas e até meu nome para segui-lo incondicionalmente, pois sabia que somente ele é a fonte inesgotável de amor.
     Perguntemos a Pedro quando deu o nascimento de Jesus, Ele nos responderá: - Jesus nasceu no pátio do palácio de Caifas, na noite em que o galo cantou pela terceira vez, no momento em que eu o havia negado. Foi nesse instante que acordou minha consciência para a verdadeira vida.
     Perguntemos a Paulo de Tarso, quando se deu o nascimento de Jesus. Ele nos responderá: - Jesus nasceu na Estrada de Damasco quando, envolvido por intensa luz que me deixou cego, pude ver a figura nobre e serena que me perguntava: “Saulo, Saulo porque me persegue?” E na cegueira passei a enxergar um mundo novo quando eu lhe disse: - “Senhor, o que queres que eu faça?!”
     Perguntemos a Joana de Cusa onde e quando nasceu Jesus. E ela nos responderá: - Jesus nasceu no dia em que, amarrada ao poste do circo em Roma, eu ouvi o povo gritar: - “Negue! Negue!” E o soldado com a tocha acesa dizendo: - “Este teu Cristo ensinou-lhe apenas a morrer?” Foi neste instante que, sentindo o fogo subir pelo meu corpo, pude com toda certeza e sinceridade dizer: - “Não me ensinou só isso, Jesus ensinou-me também a amá-lo.”
     Perguntemos a Tomé onde e quando nasceu Jesus. Ele nos responderá: - Jesus nasceu naquele dia inesquecível em que ele me pediu para tocar as suas chagas e me foi dado testemunhar que a morte não tinha poder sobre o filho de Deus. Só então compreendi o sentido de suas palavras: - “Eu sou o caminho, a verdade e a vida.”
[...]
     Perguntemos a Lázaro onde e quando nasceu Jesus? Ele nos responderá: - Jesus nasceu em Betânia, na tarde em que visitou o meu túmulo e disse: - Lázaro! Levanta. Neste momento compreendi finalmente quem Ele era... A Ressurreição e a Vida!
Perguntemos a Judas Iscariotes quando se deu o nascimento de Jesus. Ele nos responderá: - Jesus nasceu no instante em que eu assistia ao seu julgamento e a sua condenação. Compreendi que Jesus estava acima de todos os tesouros terrenos.
[...]
     Perguntemos, finalmente, a Maria de Nazaré onde e quando nasceu Jesus. E ela nos responderá: -Jesus nasceu em Belém, sob as estrelas, que eram focos de luzes guiando os pastores e suas ovelhas ao berço de palha. Foi quando o segurei em meus braços pela primeira vez e senti se cumprir a promessa de um novo tempo através daquele Menino que Deus enviara ao mundo, para ensinar aos homens a lei maior do amor.
[...]

E para nós, quando Jesus nasceu?

Se não temos a resposta, talvez o Cristo ainda não tenha nascido em nós e é necessário cuidarmos para que Ele nasça, para que possamos entender o verdadeiro significado do Natal. Para que todos os dias de nossas vidas tenhamos o Espírito de Jesus em nossas almas, manifestando-o a través de atitudes de amor.
 
Recordemos o aniversariante no dia 25 de dezembro, não somente através de uma oração de agradecimento, senão também tratando o nosso próximo com carinho e respeito, e proporcionando recursos materiais a quem carece do básico.

Porque tive fome, e me destes de comer; tive sede, e me destes de beber; era forasteiro, e me acolhestes; estava nu, e me vestistes; adoeci, e me visitastes; estava na prisão e fostes ver-me. [...] Em verdade vos digo que, sempre que o fizestes a um destes meus irmãos, mesmo dos mais pequeninos, a mim o fizestes. (Mateo, 25:35-40)


Boas festas!
Notas
1. Capítulo XV: A Ordem do Mestre
2. “O Reformador”, de janiero de 2010, editada pela FEB. “Por que a Terra não será destruída em 2012”
3. FILHO, Almícar Del Chiaro. “Estudo Dinâmico do Evangelho”, 2ª Ed.. Cap. II: “O Nascimento de Jesus”. Disponível em: http://www.espirito.org.br/portal/cursos/amilcar/cap02.html   
4. Fragmento da Mensagem “Natal é…”. Disponível em: http://www.momento.com.br/
5. Ibídem 4
6. Texto atribuído a Chico Xavier, baseado no capítulo "Cristo Nasceu? Onde? Quando?", del libro “Em Torno do Mestre”, de Vinícius, ed. FEB. Disponível em: http://www.reflexao.com.br/mensagem_ler.php?idmensagem=212  


     

domingo, 14 de noviembre de 2010

Resumen: En el Mundo Mayor

Autor: André Luiz (seudónimo de un consagrado médico brasileño)

Psicografía: Francisco Cândido Xavier



Es el quinto libro de la serie André Luiz y nos da informaciones valiosas acerca de la psiquiatría iluminada.

Aprovechando la semana libre, André Luiz acompaña el asistente Calderaro a las regiones cercanas a la Tierra, donde se reúne al instructor Eusébio, quien organizaba asistencia en zona intermediaria y atendía a estudiantes encarnados con alguna noción de espiritualidad durante el desdoblamiento.

Dividido en 20 capítulos, aborda la complejidad de la mente humana y sus inclinaciones. El poder del amor, la mediumnidad torturada, el sexo, las pérdidas dolorosas, las enfermedades raras, las psicosis afectivas y la alienación mental son comentados en esta obra y nos enseñan que la desesperación es una enfermedad, la rebeldía es ignorancia y la perversidad es locura.

Los disturbios psíquicos son analizados a partir del Plano Espiritual por Instructores Espirituales especializados. Son enfocados los encuentros y desencuentros de la Medicina terrena ante las enseñanzas de la Doctrina de los Espíritus. El Espiritismo abre el velo que cubre los misterios de los disturbios psíquicos y apuntan sus causas con buen sentido. Además, ilumina los caminos de la cura. Las aclaraciones espirituales y los ejemplos nos permiten comprender el proceso y cómo deben ser administrados los casos de esquizofrenia, epilepsia, neurosis, fobias, ideas fijas, sentimientos de culpa y el mongolismo.

En el primer capítulo son especificados procedimientos en las tareas espirituales de asistencia inmediata en casos no programados de locura, suicidios y extremos desastres morales, todo en el plano físico.

En el capítulo siguiente, Eusébio se presenta en una reunión de encarnados en desdoblamiento y les explica que el desequilibrio terrestre genera enfermedades en el alma. El comportamiento humano es radiografiado y mostrado al borde de los abismos de la alienación mental. Voluntarios dedicados son convocados a la tarea de asistir a los displicentes y a los que insisten en el error.

Más adelante, Eusébio le explica a André Luiz que el cerebro humano es comparable a un castillo de tres pisos. En el primer piso están los impulsos automáticos (subconsciente/pasado) – el hábito y el automatismo; en el segundo están las conquistas actuales (consciente/presente) – el esfuerzo y la voluntad; y en el tercero están las nociones superiores (súper consciente/futuro) – ideal y meta superior.

En el capítulo 4 hay un relato de un homicidio y sus terribles consecuencias. El asesino no fue descubierto por la ley humana pero su consciencia lo atormentaba y su víctima lo perseguía. Sufría depresiones nerviosas y pesadillas.

Calderaro explica que el desequilibrio de su organización periespiritual se reflejó en la región motora, pues cuando nos desequilibramos por exceso de fijación mental en uno de los pisos, entramos en contacto con inteligencias encarnadas y desencarnadas en condición análoga a la nuestra, dado que además de la química fisiológica, existe la química espiritual, cuyo imperio está en el cerebro.

Somos informados también que los procesos de rescate y expiación también existen en el plano espiritual.

Más adelante tenemos un ejemplo de esclarecimiento espiritual, cuando Cipriana logra reunir el asesino (en desdoblamiento) y el obsesor (asesinado) y los armoniza a través del perdón. Es que la benefactora espiritual posee mucha ascendencia moral y mucho amor.

En el capítulo 6 André Luiz acompaña a Calderaro en la asistencia a doña Cândida, que desencarnaría pronto y se preocupaba por su joven hija Julieta, a quien dejaría sola.

Julieta, después de intentar encontrar trabajo digno sin obtener éxito, se unió a Paulino para mantener el tratamiento de la madre. Pero Paulino solamente quería disfrutarle la juventud y la joven sentía remordimientos por mantener una relación que contrariaba sus principios morales.

Una vez más el amor y la dedicación de Cipriana actúan, reúne los tres involucrados en desdoblamiento y logra que Paulino decida casarse con Julieta para cuidarla y para que Cândida desencarne tranquila.

André Luiz y Calderaro se fueron una noche antes de la desencarnación de Cândida. Asistirían a una hermana que se acercaba a la locura por la enfermedad de su hijo paralítico, que en otras épocas determinó la muerte de muchos compatriotas y ahora sufría la persecución de dos de ellos.

Los verdugos deberían detener la obsesión y reencarnar como hermanos del antiguo enemigo.

Calderaro nos ministra preciosas enseñanzas sobre la importancia de la oración sincera, sobre el trabajo del plano espiritual en atenderla y evitar que se concluyan procesos de locura. Además, nos aclara que no representa involución la reencarnación de Espíritus en cuerpos físicos que les limitan la manifestación, sino que son oportunidades de corrección.

Más tarde, fueron a visitar a Marcelo y André Luiz aprende importantes lecciones sobre la epilepsia. El hermano había vivido otra existencia con exceso de autoridad y abuso de pasiones inferiores; cuando desencarnó sus víctimas lo esperaban y usaron el remordimiento del antiguo verdugo para desequilibrarle la organización periespiritual.

Reencarnado, Marcelo sufría interferencias obsesivas y disfunciones mentales con reflejos periespirituales, los cuales le causaron trastornos psíquicos con crisis de epilepsia. Su cura sería obtenida por la reforma íntima, pases y por la fe positiva, a la cual Marcelo se esforzaba por alcanzar.

El capítulo 9 nos enseña que el animismo no debe tener característica inquisitorial sino educativa y hay un ejemplo de una manifestación psicográfica a través de una médium amorosa y dedicada, cuyos compañeros juzgan como una manifestación anímica. Además, se enseña que la intuición pura es considerada la más bella y estable mediumnidad que existe entre los hombres.

Más adelante, André Luiz acompaña la asistencia a una joven que quería realizar un aborto. Lamentablemente la muchacha insistió en seguir con sus planes, pese a los pedidos de la madre desencarnada, con quien se encontró en desdoblamiento.

Su hijo sería un antiguo cómplice de faltas pasadas y debían reparar sus errores juntos. Sin embargo la joven no aceptaba el embarazo y abortó. El periespíritu del abortado se imantó al cuerpo de la muchacha y le descargó vibraciones de odio, las cuales le causaron complicaciones en el organismo y terminaron en una dolorosa desencarnación.

El capítulo 11 relata importantes enseñanzas sobre el amor, alertan que los placeres promiscuos pueden generar la locura y que los desequilibrios sexuales son enfermedades del ama.

André Luiz aún fue a observar otro caso interesante. Se trataba de Fabricio, que le había mentido al padre, a los hermanos los robó y los abandonó; y ahora en su madurez, sufría el remordimiento que le causó esquizofrenia y varias enfermedades en su cuerpo físico, dadas las perturbaciones de su periespíritu.

Por haberse casado con una mujer de muchos créditos espirituales, con quien tuvo hijos, el hombre era asistido por el plano espiritual para que no causara molestias en la armoniosa familia. La Espiritualidad provoca su desencarnación providencial en su beneficio y en beneficio de su familia.

Una noche André Luiz fue con Calderaro a asistir a Antonina, que vivió una encarnación de renuncia y tenía muchos créditos espirituales. Sin embargo, luego de ser desilusionada, humillada y abandonada por un joven a quien se había dedicado durante años, Antonina quería matarse.

En desdoblamiento durante el sueño, Antonina encuentra a seres queridos, que logran disuadirla del suicidio y la hacen comprender que los dolores de la experiencia humana son oportunidades de aprendizaje.

Más adelante, André Luiz tiene la oportunidad de aprender más. El grupo va a asistir a un hombre adicto al alcohol.

Lo van buscar en un ambiente de tristes vibraciones, donde encarnados y desencarnados se mezclan en perfecta simbiosis mental, bailando y bebiendo.

El equipo decide actuar de manera drástica y provoca desarmonía en el cuerpo físico del infeliz, usando la enfermedad en su beneficio y en beneficio de su familia, para que se aleje algún tiempo de su vicio y que pueda reflexionar sobre su vida y dejar en paz a su familia.

A André Luiz ya le quedaba poco tiempo en compañía de Calderaro y fue a escuchar las palabras de Eusébio, las cuales serían dirigidas a una asamblea de encarnados desdoblados, que pertenecían a las escuelas católicas y evangelistas.

Eusébio les habla sobre los maleficios del dogmatismo y de la división de la fe humana. Enfatiza la unión fraternal vivida por los primeros aprendices de la Buena Nueva. Evidencia los errores de los sacerdotes políticos que dividieron la Religión del Amor Universal fundada por Jesús en varias escuelas, las cuales causaron desvaríos y separaciones en nombre de la fe.

Además de todas esas lecciones, queda claro que Dios no concede privilegio a ninguna religión, sino que asiste a todos sus hijos.

Antes de visitar las cuevas de sufrimiento, André Luiz acompaña a Calderaro a una institución que recoge alienados mentales.

A través de la observación y de las explicaciones recibidas, André Luiz sabe que la locura es considerada como un suicidio hábilmente disimulado por la falta de resistencia al dolor y por la entrega a la perturbación destructiva, que abren las puertas de la muerte.

Aún en este capítulo (16), hay valiosas informaciones de la Espiritualidad: la impaciencia y la tristeza son fuerzas terribles que pueden desarmonizar la mente y perdurar por varias existencias; la alienación mental es el comienzo del descenso del alma a las regiones inferiores de la muerte; en los casos de los recién nacidos o de aquellos que presentan esa situación en la infancia, tal condición es el reflejo de comportamiento equivocado en el pasado.

Por fin llegó el día en que iban a las cuevas de Espíritus endurecidos. Había regiones tan inferiores que a André Luiz no le fue permitido penetrar y se tuvo que quedar en la entrada. Cipriana le explicó que sería necesario un curso de preparación para tener acceso seguro a su interior.

André Luiz observa el movimiento de Espíritus de gran potencial intelectual pero sin amor a sus semejantes. A veces reciben determinación educativa de ejecutar tareas en la Naturaleza, por las cuales ensayan sus primeros pasos en la mejora moral.

En el capítulo 18 André Luiz reencuentra a su abuelo desequilibrado y lo ayuda. Hacía más de cuarenta años que estaba en el Bajo Umbral. El reencuentro es emocionante y la belleza literaria de la narración impresiona por la exaltación del Amor.

En el capítulo siguiente, Cipriana le explica a André Luiz que es necesario que su abuelo reencarne luego de pasar un tiempo recuperándose en la institución. Es que siente mucho remordimiento por haberla robado y abandonado a la hermana.

El equipo espiritual pudo ubicar a Ismênia (la hermana) que ya estaba encarnada y logró que ella aceptara recibir a Claudio (el abuelo de André Luiz) como hijo.

El libro termina en el Hogar de Cipriana, benemérita institución espiritual donde paran innúmeros Espíritus para aprender a reajustarse anímicamente a través del auto-reconocimiento y para prepararse para mejores condiciones de vida. En definitiva, es un verdadero taller de restauración del Espíritu.

Las últimas páginas son dedicadas a hermosa oración que ruega por la protección de Jesús.

miércoles, 27 de octubre de 2010

¿TODO ES OBSESIÓN?


Por Marina Silva


Una vez escuché en la radio “Boa Nova”, una radio espírita de São Paulo, la siguiente anécdota:

Una señora era totalmente obcecada por una idea de persecución. Creía que todo lo que le pasaba era obra de su obsesor. Si se enfermaba, la culpa la tenía su obsesor. Si se caía, la culpa la tenía su obsesor. Si algo desaparecía, la culpa la tenía su obsesor… La señora se sometía al tratamiento de desobsesión en una Institución espírita, el Espíritu obsesor entró en razón, aceptó la asistencia del Plano Espiritual y la abandonó. Sin embargo la mujer, que nunca había participado de las reuniones mediúmnicas, seguía culpándolo al pobre hermano por todo lo malo que le sucedía. Pasado algún tiempo, cuando la mujer aún insistía en portarse de la misma manera, su ex obsesor se manifestó en la reunión mediúmnica y les pidió a sus miembros que le avisaran a la señora que él hacía tiempo que ya no la influenciaba, y más, que se preparaba para reencarnarse y ya no podría ser el culpable por todo cuanto le ocurría a ella.

Lamentablemente, el caso de esa señora no es el único. Incluso en los medios espíritas es común que escuchemos de nuestros hermanos de ideal que sufren constante influencia de los Espíritus aún en ignorancia. Los culpan por todo cuanto les ocurran de malo, sin detenerse un sólo momento a razonar sobre lo que dicen y piensan.

Hay casos también en que compañeros se niegan a asistir a un hermano encarnado que necesita auxilio, por miedo a “llevarse puesto” su obsesor o a “cargarse” con sus malas energías.

Sin comentar la falta de caridad que tal comportamiento encierra, recordemos un poco al noble codificador de la Doctrina Espírita y las enseñanzas de los Espíritus sobre la obsesión, sobre la influencia de los Espíritus.

La obsesión es la acción persistente que un mal Espíritu ejerce sobre un individuo. Presenta caracteres muy diferentes, desde la simple influencia moral, sin señales exteriores sensibles, hasta la perturbación completa del organismo y de las facultades mentales. [1]

En la pregunta 459 de “El Libro de los Espíritus”, tenemos:

¿Influyen los Espíritus en nuestros pensamientos y acciones?
– En este aspecto su influencia es mayor de la que creéis, porque, con frecuencia son ellos quienes os dirigen.

Por las enseñanzas presentes en la Codificación podemos notar que estamos expuestos a la influencia de los Espíritus y tal influencia puede tomar proporciones muy serias, pero ¿será que estamos totalmente desprotegidos y susceptibles a las acciones de los malos Espíritus?

Si seguimos apoyados en las enseñanzas kardecianas, observaremos en “La Génesis” la afirmación de que “la obsesión es siempre el resultado de una imperfección moral que atrae a los espíritus” y en la pregunta 467 de “El Libro de los Espíritus”, se explica que los malos Espíritus buscan a los que se sintonizan con ellos por los pensamientos.

El gran estudioso espírita Herculano Pires, en el libro “Obsesión, el Pase, la Adoctrinación”, afirma que las causas de las obsesiones pueden ser diversas y las más comunes son las de problemas reencarnatorios, las de inclinaciones viciosas, exceso de egoísmo, ambiciones exageradas, aversión a determinadas personas, odio, sentimientos de venganza, futilidad, vanidad excesiva, apego a lo material y otras clases de apego. [2]

Las citaciones nos permiten concluir que, si bien estamos todos expuestos a la influencia de los malos Espíritus por nuestra condición de Espíritus imperfectos, no podemos culpar a los desencarnados por todo lo malo que nos sucede. Y si de hecho algo malo nos pasa por su influencia, la culpa debe ser compartida, ya que los malos Espíritus sólo nos tienen acceso cuando se lo permitimos, ya sea por errores practicados en otras existencia - los cuales debemos reparar en ésta -, ya sea por la inferioridad de nuestros actos y pensamientos.
Tampoco debemos temer “llevarnos puesto” los obsesores de los demás, ya que en casos de reparaciones por errores pasados el obsesor no va a abandonar a su “víctima” para irse con nosotros. Y aunque no se trate de un caso de expiación, no nos hace falta “robarles” a los demás sus obsesores, ya que hay un sin números de Espíritus imperfectos que se pueden sintonizar con nosotros en todo momento y lugar.

Si el obsesor de un hermano lo dejara para seguirnos, la culpa sería nuestra porque resultaríamos más atractivos por nuestra inferioridad moral.

Así que no culpemos a los demás por “cargarnos” o por dejarnos sus obsesores, sino a nosotros mismos.

Además, debemos considerar que si no tenemos ningún tipo de afinidad con el desencarnado obsesor y aún así él nos sigue, es porque Dios así lo permite para que lo ayudemos a través de las oraciones, de los ejemplos o hasta conduciéndolos a las reuniones mediúmnicas de desobsesión. Eso también representa un aprendizaje para nosotros, ya que nos fuerza a ser más atentos en la vigilancia y en la conexión con el Plano Espiritual de Luz.

No obstante, hay algo que es importante destacar. La condición de trabajadores y dirigentes espíritas no nos vuelve inmunes a las obsesiones. Es cierto que tenemos mucha protección espiritual, pero tampoco debemos creernos perfectos como para exentarnos de un mal que alcanza la Humanidad (encarnada y desencarnada). Es posible que durante las actividades de amor al prójimo no dejemos brechas a las influencias negativas, pero eso pasa si estamos sintonizados con los Buenos Espíritus responsables por las tareas, si estamos en verdad haciéndolo con amor y no solamente como un encargo más.

Pero ¿y durante el período en que no estamos realizando tales actividades? ¿Tenemos total control de nuestros pensamientos las 24 horas del día?

Por supuesto que no. Somos Espíritus imperfectos, con muchas malas inclinaciones, con muchas virtudes por conquistar. Todavía no somos capaces de permanecer equilibrados y sintonizados con los Planos Superiores continuamente.

Muchos pueden preguntarse por qué Dios permite que los malos Espíritus influyan negativamente en la vida de sus trabajadores. Es simple, tenemos nuestro libre albedrío, las conquistas de las virtudes y la extinción de nuestros defectos deben ser una conquista nuestra, personal, intransferible. Además, al lado de los malos Espíritus están también los buenos y somos nosotros quienes elegimos que influencia tomar. En ese sentido, nuestros hermanos aún en la ignorancia nos sirven de instructores y sólo por esa razón ya merecen por lo menos una oración nuestra hacia ellos.

En el mismo párrafo citado de “La Génesis” leemos que “para preservarse de las enfermedades, se fortifica el cuerpo; para prevenir la obsesión, hay que robustecer al alma, razón por la cual el obseso necesita trabajar en su propio mejoramiento, lo que suele bastar para liberarse del obsesor sin el concurso de otras personas”; y podemos concluir de tal afirmación que debemos estar siempre atentos a nuestros pensamientos, atentos a las posibles influencias espirituales perniciosas que podamos sufrir.

El autoconocimiento, la atención constante, la oración sincera y el discernimiento nos llevarán a adoptar una conducta más acertada y equilibrada ante el tema de la obsesión:

NO PODEMOS PENSAR QUE SOMOS COMO ESPONJAS QUE ABSORBEMOS TODO LO MALO.

TAMPOCO PODEMOS PENSAR QUE SOMOS INMUNES A LA OBSESIÓN.

Estamos en proceso de aprendizaje mutuo y para alcanzar el éxito es necesaria la práctica.



Qué Jesús nos bendiga.


[1] El Evangelio según el Espiritismo. Capítulo 28, ítem 81.
[2] Capítulo Obsesión y Posesión: ítem 46.



Referencias

KARDEC, Allan. El Libro de los Espíritus. Preguntas 459 y 467
______________ El Evangelio según el Espiritismo. Capítulo XXVIII, ítem 81
______________ La Génesis. Capítulo Obsesión y Posesión: ítem 46
PIRES, J. Herculano. Obsesión, el Pase, la Adoctrinación. Informaciones Preliminares.

miércoles, 20 de octubre de 2010

UMA PÁGINA DO MEU DIÁRIO

20 de outubro de 2010


Um dia você se descobre sozinha, a pesar a multidão de pessoas que lhe rodeiam, descobre-se triste, sente saudade de algo que não está bem definido, você nota sensações e sentimentos que nem sabia que as tinha dentro de si.

Você tem vontade de parar o tempo, de deter-se a pensar, a descobrir outros segredos seus, ou outros sentimentos e sensações que ainda continuam ocultos.

Você se da conta de que não se conhece, que há alguém dentro de você que necessita dar-se a conhecer, que necessita se mostrar e se expressar.

Ás vezes são questões que você ignorou por conveniência ou medo, às vezes são o resultado de experiências vividas em outras existências e que estavam guardadas em um cantinho que, até esse momento, não seria útil conhecer.

Acontece que agora aparecem, trazem-lhe dor, medos e confusão. E você, sempre tão dona de si mesma, tão centrada, controlada e comedida, simplesmente não sabe como lidar com isso.

Você pensava que o seu auto-conhecimento era considerável e que a sua Reforma Íntima, relacionada com o nível desse auto-conhecimento, caminhava relativamente bem.

Entretanto, sua parte desconhecida agita e desequilibra o seu estado interior, faz-lhe duvidar, leva-lhe a refletir mais profundamente, pede-lhe respostas que ainda não tem. Faz-lhe titubear diante do seu suposto auto-conhecimento e do seu trabalho interior.

O que a gente faz quando isso acontece?

Primeiro devo aceitá-lo, aproximar-me, conhecê-lo melhor, pensar nisso com sinceridade e seriedade.

Devo aceitar que nem sempre tenho as respostas e que tudo faz parte de uma mudança contínua pela qual passamos, devo aproximar-me desse novo grau de auto-conhecimento para ampliá-lo, devo refletir sobre o que está acontecendo, com o coração aberto, com a Alma confiante, mas com a dedicação necessária.

Devo agradecer a Deus pela oportunidade de dar mais esse pequeno passo na escala da minha evolução, pois nada acontece sem um fim útil.

Os amigos vão me controlar, apoiar, amparar, aconselhar e oferecer-me seus braços afetuosos. Os Bons Espíritos me auxiliarão se a minha vontade for sincera e persistente, se eu não me detiver para chorar pelo caminho, lamentando-me ou buscando culpados. No Plano Físico ou no Espiritual, ajudarão a levantar-me se eu cair, não obstante, devo dar os passos sozinha na minha jornada evolutiva.

Há coisas que a gente tem que fazer sozinha. É como encarnar: os amigos espirituais me orientam, acompanham-me durante todo o processo de programação reencarnatória, mas eu cruzo a porta entre um plano e outro sozinha. É como desencarnar: os amigos e os familiares me ajudam durante toda a vida física, no entanto, quando chega o meu momento de desencarnar, tenho que cruzar sozinha o portal que separa as duas dimensões.

O que me acontecer será o resultado das minhas próprias escolhas, das minha necessidade de aprendizado. Aceito-o, vivo-o, entrego-me nas mãos amorosas de Deus, para que eu tenha a força, o amor e o discernimento necessários à superação de mais essa etapa na minha vida de Espírito Imortal.

E a Doutrina Espírita, com as máximas dos Espíritos de Luz, e Jesus, com o seu exemplo, hão de iluminar-me o caminho.

Com armas tão poderosas, certamente chegarei ao êxito.

marina.miesdeamor@gmail.com

UNA PÁGINA DE MI DIARIO ÍNTIMO

20 de octubre de 2010




Un día te descubres sola, pese a la multitud de personas que te rodean, te descubres triste, extrañas algo que no está bien definido, notas sensaciones y sentimientos que no sabías que los llevabas adentro.

Tienes ganas de detener el tiempo, de detenerte a pensar, a descubrir otros secretos tuyos, u otros sentimientos y sensaciones que aún siguen ocultos.

Te das cuentas que no te conoces, que hay alguien dentro de ti que necesita salir a la luz, que necesita mostrarse y expresarse.

A veces son temas que ignoraste por conveniencia o por miedo, a veces son el resultado de experiencias vividas en otras existencias y que estaban guardadas en un rinconcito que hasta el momento no te sería útil conocer.

Resulta que ahora saltan, te traen dolores, miedos y confusión. Y tú, siempre tan dueña de ti misma, tan centrada, controlada y comedida, simplemente no sabes como manejarlos.

Creías que tu autoconocimiento era considerable y que tu Reforma Íntima, relacionada con el nivel de ese autoconocimiento, caminaba relativamente bien.

No obstante, tu parte desconocida mueve y desequilibra tu estado anterior, te pone dudas, te lleva a reflexionar más profundamente, te pide respuestas que aún no las tienes. Te hace titubear ante tu supuesto autoconocimiento y tu trabajo interior.

¿Qué es lo que uno puede hacer cuando eso pasa?

Primero debo aceptarlo, acercarme, conocerlo mejor, pensarlo con sinceridad y seriedad.

Debo aceptar que no siempre tengo las respuestas y que todo forma parte del cambio continuo a que estamos sometidos, debo acercarme a este nuevo grado de autoconocimiento para ampliarlo, debo reflexionar sobre lo que sucede con el corazón abierto, con el Alma confiada, pero con la dedicación necesaria.

Debo agradecer a Dios por la oportunidad de dar un pasito más en la escalera de mi evolución, pues nada ocurre sin un fin útil.

Los amigos me van a contener, apoyar, amparar, aconsejar y ofertarme los brazos afectuosos. Los Buenos Espíritus me asisten y me asistirán, siempre que mi voluntad sea sincera y persistente, siempre que no me detenga a llorar por el camino, lamentándome o buscando culpables. En el Plano Físico o Espiritual, me ayudarán a levantarme si me caigo, pero debo dar los pasos sola en mi marcha evolutiva.

Hay cosas que uno las hace sola. Es como encarnar: los amigos espirituales te orientan, te acompañan durante todo el proceso de programación reencarnatoria, pero cruzas sola la puerta entre un plano y otro. Es como desencarnar: los amigos y familiares te ayudan durante toda la vida física, pero cuando te toca desencarnar, al pórtico que separa las dos dimensiones debes cruzarlo sola.

Lo que me pase es el resultado de mis propias elecciones, de mi necesidad de aprendizaje. Lo acepto, lo vivo, me entrego en las manos amorosas de Dios para que tenga la fuerza, el amor y el discernimiento necesario a la superación de más esa etapa en mi vida de Espíritu Inmortal.

Y la Doctrina Espírita, con las máximas de los Espíritus de Luz, y Jesús con su ejemplo me iluminarán el camino.

Con tan poderosas y elevadas herramientas, con certeza obtendré éxito.

marina.miesdeamor@gmail.com

domingo, 10 de octubre de 2010

La Idea Divina Reclama Brazos Humanos

Por Marina Silva
Es una característica muy notoria entre los espíritas el uso que damos al verbo, a la oratoria; las citaciones que hacemos de los Espíritus conocidos y respetables, la frase justa que siempre tenemos de memoria a cada momento o situación, cuando acomodamos bien el tono de voz para demostrar nuestro supuesto conocimiento; o la anécdota que sirve de ejemplo perfecto a los demás.

Muchas veces nos olvidamos de reflexionar sobre lo verbalizado como una lección que nos sirve a nosotros, que nos pueda tocar la estructura íntima. Que no sea solamente algo memorizado, cuya enseñanza creemos ya haberla superado.

Ya basta de la lectura del Evangelio que se adapta perfectamente a los demás, o de la hermosa conferencia que escuchamos que se ajustaría más a un familiar o amigo que no la pudo escuchar que a nosotros.


Ya basta de ponernos la máscara sonriente cuando nos vamos a la Casa Espírita, que usamos cuando hablamos con las personas que a ella se acercan y cuando volvemos a nuestros hogares, somos irrespetuosos con nuestros familiares, no somos indulgentes, ni amables, ni pacientes.

Somos muy atentos durante la práctica de la Asistencia Fraterna, pero no nos detenemos a escuchar nuestros padres, nuestros hijos, nuestros hermanos, nuestros abuelos…

En vez de aceptar nuestra miseria moral y esforzarnos por mitigarla, nos es más fácil afirmar que los hermanos desencarnados nos conducen a los desvíos; hermanos que, según nuestro parecer, acompañan siempre a los demás y no a nosotros, por afinidad. O en vez de aceptar nuestra vibración inferior, es más fácil decir que alguien nos “cargó” o nos “sacó” energías.

Hablamos con dulzura durante nuestras conferencias y mostramos a los oyentes un derrotero de luz y amor lo cual no seguimos.

Enseñamos a todos que es muy importante estudiar la Doctrina, pero no lo hacemos porque nos creemos muy sabios y listos. Sin embargo, difundimos teorías absurdas que nada tienen que ver con el Espiritismo, lo que demuestra nuestra ignorancia y arrogancia.

Criticamos a nuestros compañeros espíritas cuando no están presentes.

Nos resentimos por cualquier tontería. Anhelamos ser protagonistas en todas las tareas.

La Doctrina Espírita no precisa de tantas bocas, de tantos personajes centrales. La Doctrina Espírita precisa de brazos, y brazos decididos y humildes.

Brazos que muestren como se hace, en vez de decirlo. Brazos que recuerden los primeros cristianos que además de predicar se dedicaban los carenciados, a los atormentados, a los enfermos y sin ánimos de críticas.

Emmanuel, en la introducción del libro “¡Ave, Cristo!, escribe que “la idea divina reclama brazos humanos”, que “la obra del Señor ruega recursos en la realización de la paz”. Y lo leemos bien: en la realización y no en la verbalización.

“¡Que el ejemplo de los hijos del Evangelio, en los tiempos pos-apostólicos, nos inspire hoy la simplicidad y el trabajo, la confianza y el amor con que sabían abdicar de sí mismos, en servicio del Divino Maestro!
¡Que sepamos, como ellos, transformar espinos en flores y piedras en panes, en las tareas que lo Alto depositó en nuestras manos!...
Hoy, como ayer, Jesús prescinde de nuestras guerrillas de palabras, de nuestras tempestades de opinión, de nuestro fanatismo sectario y de nuestro exhibicionismo en las obras de experiencia seductora y mente enfermiza.
El Excelso Benefactor, por encima de todo, espera de nuestra vida el corazón, el carácter, la conducta, la actitud, el ejemplo y el servicio personal incesante, únicos recursos con que podremos garantizar la eficiencia de nuestra cooperación, en Su compañía, en la edificación del Reino de Dios.” (EMMANUEL, 1954)


¡Espíritas, mantengamos la coherencia doctrinaria para que nuestra palabra sea coherente con nuestras acciones!




Referencia


XAVIER, Francisco Cândido. Por el Espíritu Emmanuel. Ave, Cristo. 5ª Ed. Rio de Janeiro: FEB, 1954. 7-8 p.


domingo, 26 de septiembre de 2010

EL CAMINO ESPÍRITA

En los ítemes 4 y 5 del capítulo 20 de “El Evangelio según el Espiritismo”, el noble Espíritu Erasto diserta sobre la misión de los espíritas. Nos exhorta a predicar la Doctrina sin temor, a sacrificarnos por un bien mayor.

Explica que el suelo ya está preparado para la siembra pero no habrá frutos sin sudor, sin “esfuerzos reiterados”.

Para él, tal tarea es una bendición que Dios nos confió, la cual deberíamos agradecer, sin embargo, muchos espíritas se desvían de su misión e ignoran el camino de la verdad. Serán cobrados por las disensiones de que sean objetos y por causar el retardo de la cosecha.

Los verdaderos espíritas son reconocidos por la caridad que predican y practican, por su amor al prójimo, “por su abnegación, por su desinterés personal (…) y el triunfo de sus principios”

Sin querer discordar de las elevadas palabras del benefactor Erasto, estoy obligada a decir que no siento que la mayoría de los espíritas estamos encarnados en la Tierra en la condición de misioneros, sino en la de Espíritus portadores de serios compromisos asumidos en pasadas existencias.

Muchos todavía estamos dormidos, postergamos nuestras responsabilidades repetidas veces, no solamente en otras encarnaciones, sino en muchas oportunidades de la presente vida física.

El resultado son dolores íntimos, sensación de vacío, de vergüenza, de crisis existencial. Eso porque nuestro Espíritu reconoce el deber contraído y sufre por elegir los placeres transitorios e inútiles en detrimento de ese deber.

Dios es quien sabe por cuánto tiempo hemos pospuesto la tarea divina.

Los espíritas no hemos venido de vacaciones, sino para dar fe de la existencia de la inmortalidad del Alma, de la vida espiritual, de la bondad y de la Justicia de Dios, de la necesidad de perfeccionarnos incesantemente, de proclamar la Nueva Era en nuestro Planeta para que sus habitantes podamos alcanzar otro escalón en la evolución individual y colectiva.

Hace más de 2 mil años que ha venido Jesús, que sus mensajeros prosiguen en su trabajo de informar y orientar sobre la Ley de Amor y de consolar a través de la misma Ley.

Kardec, el venerable codificador de la Doctrina Espírita, nos iluminó la senda en el siglo XIX. Ya estamos en el siglo XXI y el trabajo debe continuar, incansable, sin interrupciones inútiles.

Al espírita no le está permitido simplemente trabajar en beneficio de sí mismo. Además de la auto-edificación, el espírita debe auxiliar a sus hermanos en su auto-iluminación, por el ejemplo, es cierto, pero también por la orientación y la asistencia amorosa.

El espírita verdadero se dedica al estudio no solamente para desarrollar su “ala” intelectual sino también para saber orientar a los demás sobre los temas trascendentales con argumentos lógicos y coherentes, para que nos elevemos juntos.

El espírita verdadero se esfuerza por extinguir sus malas inclinaciones no solamente para desarrollar su “ala” moral, sino también para saber comprender las debilidades de su prójimo y auxiliarlo a luchar contra ellas.

Reconoce su necesidad de descanso, pero no la confunde con un permiso para la práctica de acciones inferiores. Sin embargo no juzga a sus hermanos que aún se complacen en ellas.

El espírita verdadero respeta la libertad de los demás y aunque no esté de acuerdo con sus ideas y creencias, las respeta todas con amor cristiano.

Atiende con amor a las invitaciones celestiales, a las inspiraciones, a las pruebas, a pesar de las lágrimas, y jamás se considera un privilegiado, sino un depositario imperfecto de los designios de Dios.

Es cierto que muchas veces el espírita se siente sin lugar en este mundo, en la sociedad vigente, un elemento extraño que no es comprendido sino por sus hermanos de ideal (y no siempre), pero no puede flaquear.

Como lo dice Joanna de Ângelis en “Jesús y el Evangelio a la Luz de la Psicología Profunda”, aunque las circunstancias no sean favorables, un sentimiento superior domina el “servidor devotado” y lo impulsa a seguir esforzándose por su auto-transformación, por superar “los signos del pasado, las herencias primitivas” y trabajar con un amor purificado. Su objetivo es el Bien y pese a los condicionamientos del mundo, se mantiene psicológicamente con la conciencia de sí mismo; administra la vida material sin castrarse o escapar a sus compromisos; no se vincula a caprichos terrestres sino a la Vida sin límite.

Llamados a servir, jamás debemos evitar la tarea ocultándonos en nuestras debilidades y discapacidades. Comprendiendo la invitación de Jesús para servir como sea, sin desánimos, en la condición de Espíritus imperfectos, pero comprometidos y dispuestos a regenerarnos, a disciplinarnos y a contribuir en el progreso y plenitud de nuestros hermanos.

La obra no fallará porque pertenece a Dios, es administrada por Jesús y asistida por Espíritus Puros.

A nosotros sólo nos corresponde sembrar y esperar que los misioneros que reencarnan y reencarnarán el la Tierra se encarguen de cuidar de tan preciosa semillas, pues no falta mucho para que las sombras abandonen la Humanidad y brille entre nosotros la luz de la renovación.




Una oración de lo más profundo de mi Alma



Dame, Maestro Jesús, el discernimiento necesario para elegir el camino correcto, el coraje para seguirlo, la fuerza para sobreponerme a los espinos y las piedras que se me presenten, la fe para poder ver las flores mientras camino con pasos firmes.

Perdóname las debilidades, el descanso indebido y las distracciones que me hicieron postergar el deber asumido.

Hoy vuelvo a ti con superior entendimiento y dedicación.

Quiero seguirte, Maestro amado, sea cual fuere los planes que tienes para mi condición de Espíritu imperfecto y débil.

Contigo seré fuerte.

Contigo seré indulgente.

Contigo sabré perdonar.

Contigo aprendo a amar.

Gracias por aceptarme de vuelta y por esperarme.

Te amo con todas la capacidad de mi Alma y ya no quiero detenerme en el servicio asignado.



Que así sea,





Marina

sábado, 11 de septiembre de 2010

RESUMEN DEL LIBRO OBREROS DE LA VIDA ETERNA

Por Marina Silva
marina.miesdeamor@gmail.com




Autor: André Luiz (seudónimo de un consagrado médico brasileño)

Psicografía: Francisco Cândido Xavier



Esta obra nos fornece noticias de las zonas de la erraticidad que envuelven la Costra terrestre. El Espiritismo comprueba que nadie muere y que el perfeccionamiento continúa en todas partes.

Muestra que la muerte no modifica el hombre de forma milagrosa sino que éste vive la consecuencia del cumplimiento de las Leyes Divinas en la búsqueda del equilibrio y de la evolución.

Analiza las experiencias de los Espíritus en la vida que sigue en el Plano Espiritual, con sus instituciones, templos y hogares.

Presenta el trabajo de los obreros de Jesús en la asistencia cristiana, luchando contra las tinieblas, aliviando los sufrimientos y renovando las criaturas.

Demuestra que la muerte no extingue la colaboración amiga, el amparo mutuo, la intervención consoladora y el trabajo evolutivo.

A través de esta obra André Luiz nos revela las diferentes regiones donde estacionamos cuando desencarnamos, que comprueban la investigación de Kardec sobre la existencia de la erraticidad, donde demoran los seres desencarnados, que viven una nueva vida y preparándose para volver a la jornada terrena.

Además, explica las diferentes zonas que forman parte de la Costra terrestre y comenta los cuadros emocionales basados en las eternas Leyes Divinas que definen la organización de justicia, orden y equilibrio.

Es un retrato del bien y del mal en interacción entre la Costra terrestre y la erraticidad.

Comprometido en el trabajo de asistencia espiritual, el Autor integra un equipo de bienhechores vinculados a una institución de socorro ubicada en el entorno de la Costra terrestre, denominada “Casa Transitoria”.

En síntesis, el libro desvenda y aclara el proceso de desencarnación y reemplaza el miedo a la “muerte” por la comprensión de este fenómeno tan natural.

La narración comienza con las palabras de André Luiz:

“Antes de dar inicio a los trabajos de nuestra expedición de socorro, el Asistente Jerónimo nos condujo al Templo de la Paz, en la zona consagrada al servicio de auxilio, donde un esclarecido Instructor comentaría las necesidades de cooperación junto a las entidades infelices en los círculos más bajos de la vida espiritual que rodean la Corteza de la Tierra.”

Después de los comentarios, “Metelo hizo exhibir un gran globo de sustancia lechosa” que mostraba “varios cuadros vivos de su campo de acción en las zonas inferiores. Se trataba de un tipo de fotografía, animada con la presentación de todos los sonidos y detalles anatómicos inherentes a las escenas observadas por él, en su ministerio de bondad cristiana. Infelices desencarnados en abismos de dolor imploraban piedad. Monstruos de variadas especies, comparecían horripilantes al pie de víctimas desventuradas. Los paisajes infundían terror. Aparecían lúgubres procesiones de seres humanos despojados del cuerpo, bajo cielos nublados y amenazadores, cortados por cataclismos de naturaleza magnética”. Eran los asistidos por las acciones socorristas de los bienhechores.

El instructor Jerônimo, la enfermera Luciana, el padre Hipólito y André Luiz se dedicarían a atender a cinco dedicados colaboradores que estaban por desencarnar en la Corteza. Trabajaron fieles a la causa del bien y las autoridades los encargaron de atender sus casos particulares.

A la víspera de la partida, el Asistente Jerónimo condujo el grupo al “Santuario de la Bendición”, donde recibirían la palabra de mentores iluminados, habitantes de planos más elevados.

“Apenas tres grupos de socorristas, preparados para partir hacia regiones inferiores aprovechaban la oportunidad”, el grupo de Simprônia, el de Nicanor y el de Jerónimo, del cual André Luiz formaba parte. Cornelio, el director del Santuario, conversaba sobre la importancia de la palabra, argumentando que “la conversación crea el ambiente y coopera en definitiva para el éxito o para la negación” y “si estamos verdaderamente interesados en nuestra elevación”, debemos conocer el valor del tiempo y saber definir cada cosa y situación en su propio lugar, “para que el verbo sea en nuestras acciones el colaborador del Padre”.

Cornelio nos alerta que las palabras crean formas vivas y que estas formas “se desarrollan en el terreno mental”, son proyectadas y producen sus consecuencias según su buena o mala naturaleza.

André Luiz conoce a Barcelos, quien asiste a locos en la Tierra, y se sorprende por las revelaciones que este le hace sobre la Psiquiatría. Además de la asistencia a los desequilibrados mentales, Barcelos se esfuerza por inspirar a los médicos humanitarios en el trato a estos enfermos.

Barcelos le explica que “la locura es un campo doloroso de redención humana”, “con excepción de rarísimos casos, todas las anomalías de orden mental se derivan de los desequilibrios del alma”, muchos “encarcelados en la prisión de las obsesiones terribles y amargas”. Los obsesores “se agarran a la organización magnética de los encarnados”, les vician los centros de fuerza, les relajan los nervios y les abrevian el proceso de extinción del tono vital.

Barcelos aún le dice que a las teorías de Freud y de sus seguidores les faltan los principios reencarnacionistas “y el conocimiento de la verdadera localización de los disturbios nerviosos”, cuyo inicio casi siempre está en el cuerpo periespiritual y está relacionado a otras existencias. Por esta razón algunos conflictos familiares “resultan en sucesivos choques de la subconciencia, conducida a recapitulaciones rectificadoras del pretérito distante” y “el Espíritu reencarnado que adquiere fuertes recuerdos de su pasado, aunque no sean tan precisos, se hace inevitable candidato a la locura”.

Después de la preciosa conversación con Barcelos, todos se reúnen en el salón iluminado del “Santuario de la Bendición” y Cornelio los orienta a “observar una actitud firme de serenidad y respeto” porque “el ambiente ofrece bases para la emisión de energías puras” y es necesario que haya armonía para la ejecución del trabajo que van a comenzar. Cornelio los invita a proyectar una pantalla en el interior de una cámara estructurada en material similar al vidrio puro y transparente. La pantalla capta las vibraciones mentales y forma cuadros vivos de paisaje de aguas mansas, de árboles, de flores, todo para recibir a Asclepios, el emisario espiritual de las Esferas Superiores, quien surgió en la pantalla entre los árboles, las flores y las aguas, en preciosa explanación filosófica sobre la evolución infinita del hombre.

Después de hacer un viaje normal, alcanzaron una oscura región. El Asistente Jerónimo procuraba la “Casa Transitoria de Fabiano”, gran institución piadosa donde se reúnen almas recién desencarnadas, en las cercanías de la Corteza Terrestre. Era raro encontrar compañeros carnales en condiciones de atravesar semejante zona inmediatamente después de la muerte del cuerpo físico. Casi todos permanecen aturdidos en los primeros días. Destinada a prestar socorros urgentes, sufre permanente cerco de Espíritus desesperados y sufridores. Allí se centralizan numerosas expediciones de hermanos leales al bien, que se dirigen a la Corteza Planetaria o a las esferas oscuras, donde Seres angustiados e ignorantes se debaten en el dolor. Además, la Casa recogería a cuatro Espíritus, cuya desencarnación tendría el amparo del equipo de André Luiz.

La administración estaba a cargo de la hermana Zenóbia, quien aguardaba oportunidad para auxiliar a un ser querido que estaba en las sombras y lo encaminarían a reencarnación expiatoria. Contaría con la ayuda de la hermana Luciana, clarividente que sería útil en la tarea en el abismo.

La Institución sufre frecuentes amenazas de invasión de seres maldosos y cuenta con defensas eléctricas. André Luiz presencia un intento de invasión y se asusta, escuchando voces y ruidos de animales feroces. Zenóbia le explica que se trata de seres que están entre la humanidad y la irracionalidad, por las profundas raíces del mal y de desesperación que llevan dentro de sí.

Después de que todo se calmara, André Luiz fue presentado al Hermano Gotuzo, con quien simpatizó inmediatamente. Gotuzo también era médico y estuvo por algún tiempo en zonas oscuras después de su desencarnación. Hablan sobre la importancia del estudio sobre el periespíritu y sobre el equilibrio como condición indispensable para la comprensión del auxilio recibido. Gotuzo le informa a André Luiz que es tan grande el servicio en este asilo que la jefatura se ejerce de manera alternada por un año. Le cuenta sobre su trabajo en el proceso de reencarnaciones compulsorias, explicándole sobre las dificultades en las relaciones familiares, cuando conviven antiguos enemigos.

La diferencia de atmósfera entre el día y la noche, era casi imperceptible en la Casa Transitoria de Fabiano. Era una región entremezclada de principios mentales extremadamente viciados, donde la materia obedecía a otras leyes. Se congregaban allí extensos precipicios infernales y vastísimas zonas de purgatorio de las almas culpadas y arrepentidas. Allí, Espíritus infelices se presentan como fieras, a veces gigantes, y eran repelidos por rayos de choque. En intervalos de tiempo, los socorristas aplicaban el fuego depurador en beneficio de la región y de sus tristes habitantes.

En el capítulo VII, André Luiz narra un interesante caso de clarividencia entre desencarnados, cuando Luciana, un Espíritu poseedor de la facultad de clarividencia, desdoblada, ve y narra acciones infelices de Domênico, un Espíritu sufriente e insistente en el mal, cuando estaba encarnado y ocupaba responsabilidad clerical.

Allí, ante benefactores, Luciana puede ver y narrar los sucesos que antecederían su desencarnación:

- Arrebatado por la visión embriagadora de los sentidos, penetrasteis en un hogar honesto, cegado por una pasión irrespetuosa hacia alguien que oyó, inocentemente, vuestras finas palabras de seducción y malicia.

Se trataba de una mujer casada, cuyo marido envenenó al cura.

Una y otra vez, Luciana podía ver y narrar diversos episodios infelices en los cuales Domênico era el verdugo implacable.

En el capítulo siguiente, André Luiz nos cuenta sobre la asistencia en las zonas inferiores, ofreciéndonos excelente argumentación evangélica a los médiums esclarecedores. Allí están Espíritus rebeldes y endurecidos y la asistencia exige mucha paciencia, dado que es un proceso lento y de pequeños resultados.

De regreso a la Casa Transitoria, André Luiz registra la visita de encarnados, en desdoblamiento, a la Casa Transitoria para encontrarse con sus parientes desencarnados.

Además, hay el extraño fenómeno de la mediumnidad de psicofonía entre desencarnados. Luciana, es intermediaria entre un Espíritu elevado y su hijo y los trabajadores de la Casa Transitoria.

Más adelante, André Luiz nos muestra como se recoge los Espíritus necesitados en la Casa Transitoria, explicándonos que la selección considera el arrepentimiento sincero de ellos, que puede ser visto a través de sus auras.

En el capítulo XI, el equipo de André Luiz inicia el trabajo de auxilio a las desencarnaciones programadas en la Corteza terrestre, razón por la cual se trasladaron de Nuestro Hogar.

Comenzaron la tarea con una visita de auxilio a Dimas, quien se había dedicado a asistir a los necesitados y sufrientes y ahora era víctima de cirrosis hipertrófica en estado adelantado. André Luiz le aplicó pases de alivio y se fueron a la siguiente visita.

Visitaron a Fábio, hombre equilibrado, amante de la meditación, de la espiritualidad superior y muy bueno donador de energías magnéticas, pero que ahora tenía sus fuerzas disminuidas por la tuberculosis. Repitieron la donación de pases y fueron a visitar a Albina, hermana que cultivaba la religión protestante, se dedicaba a la educación de niños y jóvenes y ahora padecía de insuficiencia cardiaca y un aneurisma. Luego de auxiliarla con fluidos magnéticos, se fueron.

Llegaron a un hospital donde estaba Cavalcante, virtuoso católico abandonado por su familia pero amparado por el plano espiritual. Le aplicaron pases en la ulceración duodenal y en la inflamación en el apéndice, sin que el asistido notara sus presencias, dado que no tenía bastante educación religiosa.

Del hospital se fueron a la última visita. Se trataba de Adelaide, espírita dedicada y preparada para la desencarnación. Registraba la presencia de los Espíritus benefactores y les agradecía.

Durante la noche, el equipo conduce a esos Espíritus a la Casa Transitoria para una charla elucidativa sobre su breve desencarnación y solamente Adelaide y Fabio revelan consciencia más nítida sobre la situación.

Dimas es el primero en desencarnar pero su familia dificultaba el proceso, manteniéndolo preso al cuerpo físico, así que el equipo espiritual decide ministrarle una mejora ficticia para apartarlo de la mala influencia mental de la familia. Comienzan liberando el centro de las manifestaciones fisiológicas, luego los lazos del centro emotivo y deliberaron desatar el cordón de plata al día siguiente.

En el capítulo XIV André Luiz nos enseña que en los velatorios debemos mantener el silencio, la oración y evitar la conversación fútil. Además, describe casos de desencarnaciones y de suicidio inconsciente.

En el capítulo siguiente se comenta la acción de Espíritus malhechores que se juntan en los cementerios a espera de la llegada de despojos humanos para absorberles los residuos vitales. También hay registros de desencarnados que siguen vinculados al cuerpo físico en descomposición, en razón de su apego material o por la insistencia en rechazar el auxilio de los Espíritus benefactores.

Después de la desencarnación de Dimas, André Luiz y Jerónimo se dedicarían al desenlace de Fabio, que no les exigiría mucho trabajo, dado que el asistido estaba preparado y había preparado a su familia. Los amigos espirituales le inspiraron el deseo de bañarse y le prepararon el agua con fluidos edificantes para darle algo de alivio y sacarle la materia fluídica dañosa en las glándulas sudoríparas. Aliviado, Fabio y su familia leyeron el Evangelio y oraron, mostrándonos los beneficios del culto de la oración en el hogar.

El proceso de desenlace fue tranquilo y Jerónimo lo desprendió totalmente.

En cuanto a la hermana Albina, le fue concedido permanecer un poco más en la carne en beneficio de muchos niños huérfanos, a quienes cuidaba.

O caso de Cavalcante era más complicado porque él insistía en vivir en el cuerpo físico enfermo pese a todo el esfuerzo del equipo espiritual. Su insistencia en permanecer le costó los graves inconvenientes de la eutanasia antes de que se pudiera completar el proceso de desencarnación en el plano espiritual.

Por su merecimiento y tranquilidad, Adelaide realizó gran parte de la separación de los lazos y el equipo espiritual solamente le desprendió el cordón de plata. Fue la desencarnación más fácil.

Estaba terminada la tarea del equipo enviado a la Tierra y él se despide de los amigos de la Casa Transitoria, donde cuatro de los recién desencarnados permanecieron luego de desencarnar.

Después de las despedidas y de la oración, el grupo vuelve a Nuestro Hogar.